Entre irregularidades, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) y al juez Gabriel Pérez Rocha, del Tribunal Superior del Estado (TSE), han llevado el caso de Susana, sobreviviente de feminicidio tras recibir 17 puñaladas, acusaron familiares. Señalaron que la han revictimizado.

En entrevista con medios, familiares de Susana expresaron que la primera irregularidad que sufrió Susana Rojas Merino “Susy” es que cuando el Hospital General de Tehuacán, donde recibió atención luego del ataque de su entonces pareja, Daniel N., el Ministerio Público (MP) les pidió dinero para que “se pudiera agilizar”.

BANNER

Relataron que las autoridades judiciales le han dado prioridad al delito de secuestro que se le imputa a la también madre de dos hijos, “Susy”, que en resolver la tentativo de feminicidio. Y es que, recordaron, la violencia contra Susy ocurrió en 2018 y aún no hay detenidos.

En cambio, en el que se le imputa a “Susy”, y por lo cual están ella, su hermano y dos de sus primos en la cárcel, no tuvieron que pasar ni “más de tres meses para que procediera su renuncia”.

Estadios seguros

El intento de feminicidio en contra de Susana ocurrió en 2018. Daniel N., su ya para entonces expareja. Había regresado de Estados Unidos después de más de 5 ochos de ausencia. Ya no eran pareja porque ella “optó por terminar esa relación por los celos que el chavo tenía”, sentenciaron.

Caso Susana: los hechos

El 24 de abril de 2018 este hombre le llama, le dice que si puede ir a su casa (donde ambos vivían antes y durante la ausencia de Daniel N.) que estaba limpiando e iba tirar un mueble, pero quería ver si no le servía a ella. Ella dejó encargadas las niñas con su mamá y se fu acompañada de una de su cuñada.

Señalaron los familiares de Susana.

Allí ocurrió lo lamentable: se empezó a escuchar una discusión –contaron- y minutos después, cuando los familiares de “Susy” entraron al lugar, ella estaba en suelo ensangrentada por las lesiones. De inmediato la llevaron al Hospital General de Tehuacán, ellos dieron parte a las autoridades.

Días después, cuando ella ya estaba estable, retoman la denuncia. Para cuándo esto ocurrió –comentaron- ella ya había declarado y un médico legista registró las agresiones.

Sin embargo, cuando acuden al MP, encima de que les pidieron dinero para “agilizar el caso”, es que no había carpeta de investigación, ni el diagnóstico del médico; solo la denuncia que le imputaba a Daniel el delito de violencia familiar.

Incluso el juez Gabriel Pérez Rocha lo absuelve de este delito declarando “él ya no es un peligro para ti, y además tú estás viva”. Solo tiene que acudir cada semana a firmar al MP.

Reclasifican delito y él denuncia secuestro

Fue hasta el 6 de marzo 2024 cuando se reclasifica el delito de violencia familiar a feminicidio en gran de tentativa en contra de Susana. Revelaron que el 11 de ese mismo mes ambos fueron notificados y se les citó para el día 15.

El 12 de marzo, por medio grupos locales, reportaron la desaparición de Daniel N. El 14, la familia de él acude a denunciar a los parientes de Susana por el delito de secuestro. Esta procede y, para el 30 de mayo Pérez Rocha gira las ordenes de aprehensión en contra de nuestra familia”.

ahondaron los familiares de Susana.

De este modo, el 23 de junio del año en curso son detenidos Susana Rojas Merino, Efraín Rojas Merino hermano, Maura Merino Balderas y Alfredo Merino Balderas. Acusaron que los agentes ministeriales actuaron de manera violenta, incluso agredieron a una de las hijas de Susana.

Posteriormente, Daniel se amparó y el juez se lo negó, por lo que recurrió una revisión de los hechos. Comentó que el pasado viernes tenían una audiencia y que él juez la pospuso porque “el sujeto no estaba en condiciones óptimas de salud”.

Segob se reunirá con familiares

Actualmente, la Secretaría de Gobernación estatal se reunió con ellos y dio la razón a la familia de “Susy”, en cuanto se trata de una injusticia, más no en la resolución. Dijeron que el enlace, del cual no pudieron revelar el nombre, les expresó las acusaciones contra su familia fueron “una cuestión de venganza”.  No obstante, le darán seguimiento al caso.

Actualmente, ella ya pasó por tres juicios: el primero fue el del divorcio, guardia y custodia de sus dos hijas y la reclasificación del caso.

Todo comenzó cuando tenía 17 años

En 2010, iniciaron su relación, Susana Rojas tenía 17 años, relatan los familiares. Derivado de esa relación, procrearon dos niñas, la cual una aspira a ser abogada pues “está viviendo en carne propia la situación de su madre”.

Cuando él parte a los Estados Unidos ella se queda a vivir es casa de sus suegros, agregaron. Ella se dejó los estudios y se dedicó a la limpieza del hogar. Recibía una modesta paga, de la cual tenía que rendirle cuentas a su suegro en lo que se gastaba. Además, también se involucró en la pisca y desgrane de elote. Años después regresó a casa de sus padres y en 2018 terminó la relación.

Desde la cárcel, ella está pidiendo a la opinión pública que no se calle, y que las autoridades se dediquen a hacer lo correcto. Los familiares denotan fe y esperanza y esperan que el nuevo juez que lleva el caso, pueda rectificar el rumbo.