Periodistas y comunicadores independientes señalaron que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, impulsa una agenda a través de los medios corporativos y hegemónicos, en contra de México y de su gobierno para debilitarlos frente a la negociación del T-MEC.

Así lo expusieron Christian Nader, comunicador y analista geopolítico, y Dolya Naval Ávila, periodista y miembro de la Revista Bulevar, durante el conversatorio “Geopolítica y fractura en el monopolio de los medios de comunicación en México y América Latina”, organizado por el colectivo Opción Ciudadana.

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Christian Nader lamentó que no exista un medio oficial que pueda hacer contrapeso a los medios estadounidenses en el escenario internacional. Además, consideró que el gobierno mexicano ha “desaprovechado” a comunicadores con peso en la política exterior que generan una replica critica ante los intereses “imperialistas”.

Resaltó que, aunque en los últimos años hay una réplica desde regiones y gobiernos del Sur global, sigue existiendo una “injerencia estadounidense mediática” que debilita a los gobiernos progresistas y de izquierda a través el “lawfare” o “golpe de Estado blando”.

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Por su parte, Dolya Naval Ávila, expuso que, las “mañaneras” del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, si han servido para “marcar la agenda mediática” interna.

López Obrador no solo se centró en la réplica a comunicadores hegemónicos, sino también incluyó a comunicadores independientes. Hecho que permitió que los medios independientes consolidaran sus públicos que, aunque pequeños, conforman un contrapeso a la narrativa occidental, resaltó.

Trump y política exterior contra México

Nader, también historiador, indicó que, si bien el actual discurso antiinmigrante y proteccionista de Trump es parte de su campaña electoral, si observa un mayor nacionalismo en la política exterior que buscará implementar a partir de que asuma por segunda vez la presidencia de Estados Unidos.

Aunque señaló que gran parte de ese discurso podría diluirse, la designación de Marco Rubio como secretario de Estado, consolidaría una política más conservadora.

Sin embargo, descartó que exista un rompimiento total en las relaciones comerciales entre Estados Unidos, Canadá, México y China. En ese escenario, incluso observa que México podría ser mediador entre China y Estados Unidos y beneficiarse de los acuerdos comerciales que se alcancen.

Bajo esas condiciones, resaltó que en México se deben mantener gobiernos que ya no otorguen concesiones mineras y de explotación de recursos naturales a las empresas trasnacionales. Aunque ya existen concesiones que se entregaron en sexenios anteriores a 2018, estos recursos son estratégicos y deben mantenerse bajo el resguardo de México, insistió.

Expuso que, aunque Trump quiere crear un partido republicano en México, donde Eduardo Verastegui quiere mostrarse como alguien capaz para competir contra la Cuarta Transformación, ese escenario se ve muy lejano. Consideró que, actualmente, la oposición no ha podido mantenerse como un contrapeso del gobierno, pero los desafíos que este gobierno puede atravesar vienen de sus propios miembros.

Reiteró que el actual contexto social no permitiría un avance del conservadurismo ya que, contrario a Argentina, donde el Estado se convirtió en una “oficina de representación de las empresas trasnacionales”, en México se consolida como contrapeso de ellas.

Medios independientes deben generar contranarrativas a Trump

En el escenario de guerra económica, comercial y mediática, occidente perdió la fuerza que tenía en la creación de narrativas tergiversadas y centralizadas en la visión de Estados Unidos, expuso Christian Nader.

Contra eso, Dolya Naval consideró que el “escenario es nuboso” pero ve esperanza en que aún persisten otros medios alternativos a los hegemónicos y a las redes sociales, que logran mantener un público más democrático.  Entre ellas, destacó las radios comunitarias y los comunicadores “en territorio” con prensa libre, que llegan a “poner agenda en sus pequeñas audiencias”.

La periodista advirtió que, pese a ello, en las experiencias de otros países se observa a las redes sociales como facebook, tiktok, y X (twitter) son aliados de gobernantes ultraconservadores como Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Noboa en Ecuador.

En esos casos, las narrativas se crearon a través de una identificación clara de sus audiencias y del control del algoritmo para ofrecerles la información que replicara sus creencias y, a la vez, impidiera un dialogo democrático.  

Para ello, consideró que no deben desaprovecharse las nuevas tecnologías, ya que cada vez hay más comunicadores que usan sus redes sociales, teléfonos y cámaras, pero, dijo, esto siempre y cuando sea “para apoyar a la gente a enfrentarse a las injusticias”.

Subrayó que, al impulsar los medios alternativos y un equilibro entre las redes sociales y la comunicación desde las radios comunitarias y en plazas públicas, permitirá involucrar a las audiencias y convertirlos en ciudadanía activa.

Si bien hay fragmentación en estas audiencias y tienen el riesgo de aislarse debido al algoritmo de las redes, defendió que “también son una oportunidad. Destacó que tienen la posibilidad de generar una contranarrativas a los grupos hegemónicos políticos, religiosos y económicos.

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