El Issste destacó que la prevención es prioritaria respecto a que la tasa de suicidio en adolescentes alcanzó el 7.7 por cada 100 mil habitantes de entre 15 a 19 años durante 2022. En el caso de menores de entre 10 a 14 años, fue de 2.1, de acuerdo con Inegi.
Ante estos datos, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), a través de la Jefatura Nacional de Salud Mental, realizó la Semana de la Psicología. En este evento realizado del 20 al 24 de mayo, diversos especialistas brindaron herramientas para identificar signos de estrés excesivo, depresión, irritabilidad y aislamiento.
Allí, una especialista en neuropsicología clínica y en suicidio señaló que, además de la depresión, hay factores sociales en los intentos de quitarse la vida en adolescentes. Especialmente en los que implican una carga de impulsividad, como el mal uso de las tecnologías de la información.
Pero también problemas económicos, violencia familiar o sexual, adicción a sustancias y niveles elevados de ansiedad.
Ante ello, recomendó a madres, padres y tutores platicar con sus hijas e hijos y supervisar su actividad en redes sociales.
¿Cómo detectar el posible riesgo de suicidio adolescente?
La neuropsicóloga clínica recomendó estar atentos a signos de alerta como el aislamiento o reducción de contacto con las demás personas. Así como alteraciones de conducta como irritabilidad, sensación de tristeza constante o llanto y dormir mucho o insomnio.
Sin embargo, la señal más grave es cuando expresa directa o indirectamente ideas de muerte o intención de quitarse la vida. Por ello, recomendó que, contrario a lo que se piensa, hablar de suicidio sí ayuda a prevenirlo.
Explicó que, al validar lo que siente y escucharla con empatía le damos espacio para expresar lo que le angustia.
Sin embargo, en caso de presentar alguno de los síntomas es importante acudir a la unidad médica para valoración y brindar herramientas para afrontar esas adversidades.





