Rosa Icela Rodríguez Velázquez, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de México, solicitó a la Organización de Naciones Unidas (ONU) actuar para que cese el tráfico ilegal de armas de fuego desde Estados Unidos que terminan en manos de grupos delictivos en México.
Desde la tribuna de la ONU, Rodríguez Velázquez explicó que México enfrenta a los cárteles de las drogas, pero lamentó que “por debajo de la mesa” se ayude al crimen organizado potenciando su actuación violenta a través de armas provenientes de empresas armamentísticas en Estados Unidos.
En ese sentido, resaltó que se tiene toda la capacidad política, de inteligencia operativa y presencia de seguridad para actuar contra los criminales. Sin embargo, consideró incorrecto que la economía de las fábricas armadoras esté por encima de la seguridad nacional.
“México está a favor de la paz y la no violencia. Igual que Naciones Unidas, tenemos un compromiso con la pacificación y el objetivo es que paren los ataques entre grupos criminales”, señaló.
Por ello, expuso que la paz no será posible mientras la industria armamentista siga otorgando ilícitamente armas de fuego de alto poder a organizaciones criminales.
Tráfico de armas, no puede estar por encima de la vida: Rosa Icela
La secretaria de Seguridad participó en la Cuarta Cumbre de Jefes de la Policía de las Naciones (Uncops), en Nueva York. Allí, la acompañó el embajador Héctor Vasconcelos y Cruz, representante permanente de México ante la ONU.
La también coordinadora del Gabinete de Seguridad aclaró que los informes de la ONU sobre fabricantes de drogas sintéticas no corresponden a la realidad. Explicó que en México, los datos proceden del esfuerzo al combate de las organizaciones delictivas que realizan las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional.
Estas tareas, acotó, se centran en la destrucción de sustancias y la detención de delincuentes, aún a costa de soldados, marinos, guardias nacionales y policías. Por lo que insistió en que, si bien preocupan los fallecimientos derivados del consumo de estas drogas, también se debe atender las muertes por el uso de armas de fuego en México.
“Por eso, es necesario que, así como se hizo con el desarme nuclear, los estados integrantes de Naciones Unidas pongan atención para que cese el tráfico ilegal de armas de fuego hacia los grupos delictivos. La vida, las vidas están por encima del mercado de armas”.
Rosa Icela Rodríguez Velázquez





