El presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, que presente las pruebas de los supuestos vínculos que estableció con el crimen organizado.
Sin mediar pregunta, el mandatario federal fijó su postura ante la carta publicada por el excolaborador de Felipe Calderón, en la que afirma que López Obrador y operadores, establecieron una relación con líderes criminales.
Ante ello, López Obrador demandó a García Luna, actualmente preso en Nueva York por delitos relacionados al narcotráfico, a que presente toda la información que confirmarían sus dichos.
Incluso, recordó que el exsecretario de Seguridad Pública (2006-2012) inició su carrera en el desaparecido Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional (Cisen), ya que dentro de las actividades que desarrolló fue espionaje a líderes de la oposición como él.
“Un hombre que se dedica a eso (al espionaje) (…) ¿cómo no va a saber todo lo relacionado conmigo?, si era su trabajo y yo era opositor, claro que me espiaba, entonces escribe que hay pruebas, hay videos, hay llamadas, audios, es muy sencillo que los dé a conocer, él tiene todo”.
El titular del Ejecutivo dijo que la carta de García Luna muestra “desesperación” de los opositores para “desprestigiarlo a él y al movimiento de transformación”.
Sostuvo que pese al empeño que muestran para vincularlo al narcotráfico, no van a encontrar pruebas que sostengan sus acusaciones; descartó emprender alguna acción legal por los señalamientos de García Luna.
¿Qué dijo García Luna en su carta?
De acuerdo con la publicación hecha por García Luna, existen registros oficiales en México y Estados Unidos sobre los “contactos” y “comunicación” que López Obrador y sus operadores establecieron una relación con líderes del narcotráfico que testificaron en su contra durante el juicio que enfrentó en Nueva York.
En la carta difundida por la periodista Keegan Hamilton en la red social X, García Luna sostiene que la relación de López Obrador con los narcotraficantes quedó evidenciada por la posición que asumió tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa.





