Tras localizar el INAH siete estructuras prehispánicas “de alto estatus” en el camino de acceso a la estación Nicolás Bravo/Kohunlich del Tren Maya, por su relevancia, la Secretaría de Cultura y la Sedena acordaron modificar su diseño original para preservar cinco de ellas.

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) registraron e intervienen los cinco de siete monumentos históricos encontrados en Quintana Roo. Con apoyo de la Sedena, actualmente trabajan en ponerlas en valor para que la gente en ese paradero del tren pueda apreciarlas.

BANNER

El responsable académico de salvamento arqueológico en la ruta del Tren Maya, Manuel Pérez Rivas, informó que las otras dos estructuras fueron selladas como reserva futura de investigación.

Además de las siete estructuras identificadas como unidades habitacionales, es decir, de uso doméstico, descubrieron diversos materiales arqueológicos de lítica, cerámica, concha y restos óseos humanos.

Estadios seguros

El INAH destacó entre ellos un pectoral de caracol en forma de medialuna, con cuatro personajes, dos de ellos centrales y dos secundarios. “Es un tipo de pectoral del cual no existen más de seis en toda el área maya de México y Centroamérica”, destacó Carrillo Sánchez. Añadió que el dueño de la casa pudo ofrendarlo a la construcción en señal de continuidad cuando se levantó un añadido.

Las estructuras se ubicaron en el área periférica de la zona arqueológica de Kohunlich; corresponden a agrupaciones familiares de elite, pertenecientes a esa antigua ciudad. Por su mampostería y sus piedras labradas, las edificaciones tienen estilo Petén, cuya temporalidad va de 300 a 600 d.C., hasta 900 a 1000 d.C. Así lo explicó el coordinador del Tramo 7, Ramón Carrillo Sánchez y David Palomino Yam.

Estructuras prehispánicas en Tren Maya, habitacionales de elite Maya: INAH

De acuerdo con las investigaciones del arqueólogo Enrique Nalda (1936-2010), el sitio de Kohunlich es un enorme asentamiento, conformado por complejos arquitectónicos de carácter ceremonial y residencial. Algunos habrían funcionado como barrios o agrupamientos familiares de la elite.

El INAH destacó que con el estudio del derecho de vía del Tren Maya, ampliaron la información de un área que consideraban destinadas a actividades agrícolas.

Sin embargo, a través de las investigaciones del proyecto del Tren Maya, se pudieron estudiar edificaciones de grandes dimensiones. Con ellas, confirman que en realidad estuvo habitada por una elite maya, lo que abre una puerta nueva de conocimiento de la cultura maya prehispánica.