El Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla emprendió una campaña contra los consejeros del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE). Se trata de una acusación porque no se le aún no se le proporciona las actas de los comicios en 215 municipios.
No hay sustento ni fundamento para pedir esta remoción de los consejeros, más bien berrinche y un sueño guajiro para demostrarle a su electorado que si están peleando por defender su voto.
Los partidos están en su derecho de solicitar la información, sin embargo, ¿será esta información para demostrar una especie de fraude? Están empecinados en demostrar que hubo transferencia de votos de Morena al partido Fuerza por México; están empecinados en San Pedro Cholula.
En ningún momento convocan a una reflexión, a dirimir responsabilidades, a construir con la base y buscar empezar a jugar su papel de oposición. No. Su pérdida son cuestiones ajenas al partido, es “la mano invisible de la elección de estado que se fraguó desde los sótanos de Palacio Nacional”.
Jugaron en condiciones adversas, desproporcionadas e injustas. Pero no se dan cuenta que ellos mismos las generaron al tener un presidente que provocó una matazón en todo México, como Felipe Calderón Hinojosa. No reconocen que ellos fueron perdiendo credibilidad con la sociedad.
No se dan cuenta que durante sus gobiernos se privatizaron los bienes nacionales y el salario nunca supero las dos cifras, pese a que la inflación se presentaba a niveles exorbitantes.
Las instituciones hacen su trabajo, si hay fallas hay que demostrarlo, pero no querer justificar sus errores con ellas. De nuevo, el primer paso es aceptarlo, y si no buscan hacer una introspección, no llegarán a ser ni una piedrita en el zapato.





