Por desgracia, nadie está exento de un mal paso, un mal aterrizaje tras un salto o un giro inesperado durante una sesión de running, pero lo que sí está en nuestras manos, es elegir un calzado que proteja nuestros pies, tobillos, e incluso, la columna.

Si eres una persona con un estilo de vida activo, es importante que evalúes si el par que usas actualmente es seguro o si es necesario cambiarlo por uno con una tecnología y diseño que tenga como prioridad mantenerte en movimiento sin riesgos de ningún tipo. Aquí encontrarás toda la información que debes saber al respecto.

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¿Las lesiones deportivas más comunes pueden evitarse?

Torceduras, esguinces, sobrecargas musculares… Las lesiones más frecuentes pueden aparecer tanto en aficionados como en gente experimentada, y en muchas ocasiones, no tienen que ver con el nivel de intensidad.

¿Sabías que las fuerzas que soportan tus pies pueden ser hasta tres veces mayores que tu peso corporal? Todos los tenis para hombre y mujer tienen que brindar amortiguación suficiente y ajustarse de manera correcta; de lo contrario, son capaces de amplificar el impacto y forzar a tus articulaciones y músculos a absorberlo, incrementando así el riesgo de lesiones, como fascitis plantar o tendinitis.

No obstante, no todo es culpa del impacto. Un soporte inadecuado también puede hacer que pierdas estabilidad, provocando torceduras o desequilibrios que dañan tus tobillos y rodillas. Recuerda elegir calzado diseñado para el tipo de deporte que practicas, ya que así estarás reduciendo el riesgo de que ocurra un accidente.

¿Qué deben tener unos buenos tenis?

  • Amortiguación: Sí o sí, tienen que incorporar tecnologías en su suela que dispersen el impacto al tocar el suelo. Materiales como espuma EVA o gel son comunes en modelos diseñados para deportes de alto impacto, pero no se trata solo de suavidad; es obligatorio que ofrezcan un equilibrio entre amortiguación y firmeza.
  • Soporte: El arco del pie necesita un refuerzo que evite su colapso y mantenga la alineación natural del cuerpo. Por eso, los mejores tenis tienen plantillas ergonómicas y refuerzos en zonas específicas para garantizar estabilidad sin limitar el movimiento.
  • Tracción: Las suelas con patrones hechos para un agarre óptimo, te ayudan a mantener el control en cualquier superficie, ya sea en interiores, al aire libre o en terrenos mixtos. Por ejemplo, en el fútbol, los tenis están hechos para tener un buen agarre, gracias a los tacos o patrones especializados, pues ofrecen estabilidad en cada jugada.
  • Ventilación: Lo ideal es que escojas productos que le permitan a tus pies respirar, así, igualmente reducirás la humedad interna y las probabilidades de rozaduras o infecciones.
¿Qué deben tener unos buenos tenis?

Elige un par que cuide de ti

  1. Conoce el deporte o la actividad que realizas. No es lo mismo un calzado para running que uno para entrenamientos en el gimnasio; cada disciplina tiene movimientos específicos.
  2. Identifica la forma de tu pie. ¿Tienes arco bajo, medio o alto? ¿Tu pisada es neutra, pronadora o supinadora? Muchas tiendas especializadas ofrecen análisis de pisada gratuitos que te permitirán identificar estas características y, con ello, elegir un modelo que se ajuste a tus necesidades.
  3. Presta atención al ajuste. Los tenis deben sentirse cómodos desde el primer momento, sin puntos de presión ni espacios excesivos. Un buen truco es probártelos al final del día, cuando tus pies están más hinchados para asegurarte de que se adaptan a ti incluso en las condiciones más exigentes.
  4. Considera la calidad de los materiales. Si bien puede ser tentador optar por opciones económicas, los tenis de mala calidad suelen desgastarse rápidamente y ofrecer menor protección. Verifica que los materiales sean duraderos y que el diseño priorice la funcionalidad sobre lo estético.

¡Invierte en tus pies!

El vínculo entre tus tenis y tu salud deportiva es mucho más profundo de lo que parece. Aunque a menudo pensamos que las lesiones son inevitables, el recorrido que hemos realizado a lo largo de las líneas anteriores, demuestra que elegir un calzado apropiado te salvará de molestias innecesarias, dejando que te concentres en la actividad que llevas a cabo.

Ten en cuenta que tus pies trabajan por ti, soportando cada esfuerzo; por lo tanto, devolverles un poco de esa atención, te proporcionará una experiencia deportiva más que placentera. La próxima vez que busques un par, vuelve a este artículo para que tomes la mejor decisión.