
Contenido sexual explícito, trata de personas y retos virales ponen en riesgo a los internautas menores de edad cuando ingresan a la web sin un sistema de control parental.
Hay dos tipos de problemas que se pueden encontrar al navegar en internet. El primero es el contenido, pues los menores no sólo están expuestos a contenido sexual explícito, sino también a material violento, el cual muchos jóvenes llegan a replicar.
También pueden enfrentarse a información que los invite o sugiera conductas suicidas, discriminatorias o que inviten al odio, que puede ser generador de problemas de ciberacoso o bullying en las niños, niños y adolescentes.
De acuerdo con el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos, México es el número 8 a nivel mundial y el primero en Latinoamérica en casos vinculados con material de abuso y explotación sexual de menores.
En segundo lugar, al pasar tanto tiempo frente a redes sociales, se ven envueltos en realizar retos virales, que pueden llegar a hacer con el fin de ser aceptados e integrados en un grupo determinado de jóvenes. No obstante, esto deriva el consumo de alguna sustancia o de lesiones.





