
En Puebla, la oferta de viviendas debe coincidir con el poder adquisitivo que tengan las personas y las posibilidades para acceder a créditos de Infonavit, Fovissste o bancarios, para que formen un patrimonio y los inmuebles no se destinen en su mayoría a ser rentados.
Así lo señaló, en entrevista con este medio, Jorge Álvarez Méndez, profesor universitario e investigador en temas de desarrollo urbano e integrante de MEtLab (Laboratorio Metropolitano), espacio de comunicación sobre el territorio y la ciudad, quien señaló que no solo se trata de construir casas, sino de sean adquiridas.
En ese tenor, dijo proyectos como el que tiene el ayuntamiento con la Canadevi en el papel es positivo porque busca repoblar el Centro Histórico, de donde se han perdido a alrededor de 32 mil habitantes, pero para que ello funcione tiene que ir dirigido a personas de un nivel medio y asalariado.
Indicó que, si bien muchos estarían de acuerdo en que las personas regresen a vivir al primer cuadro de la ciudad, es importante analizar a qué tipo de gente se están dirigiendo, al tiempo de señalar que se tiene que evitar que se genere una especie de gentrificación en el centro.
“Es un tipo de polo turístico, aquí el detalle es quien va pagar o poder adquirir esas casas a través de un crédito o por el esquema que sea si están en terrenos con valores comerciales elevados, por lo que la intervención pública debe ser mediante una regulación”, expresó.
Comentó que esto podría ser más atractivo para empresas del ramo, pues se tiene un valor histórico dentro de una zona monumental y que en lugar de que se vendan los inmuebles, que ese es el propósito, solo se rentarán o serían más usadas para personas foráneas que vienen de turistas.
Y es que, de las 4 mil 107 casas que el ayuntamiento de Puebla acordó con la Cámara Nacional de la Industria de la Vivienda (Canadevi) en el presente trienio, hasta diciembre de 2022 se construyeron mil 785, distribuidas en el Centro Histórico, así como en los anillos circundantes, lo cual equivale al 43.46 por ciento de la meta.
De las mil 785 viviendas en 2022, las construidas en el Centro Histórico superaron la meta con un 110 por ciento de avance, pues se tenían planeadas 150 y se hicieron 165. El costo, dependiendo de la zona donde se edifican, va de los 526 mil 537 pesos al millón 986 mil pesos.
Se corre el riesgo de gentrificación
Si bien Álvarez Méndez manifestó que los créditos del Infonavit pueden ascender a estos montos y las personas tienen la posibilidad de contar con una casa, pareciera “que es puesto en bandeja de plata” para las empresas que tienen el capital para adquirirlas y generar gentrificación.
“A esos precios ya no es una buena idea, porque quedan fuera gente que, si la necesita o que está en el centro, en esta área cercana a San Francisco, si es una buena o mala idea, en el papel pues es positivo que se quiera repoblar, pero que garantías hay de que puedan acceder a una vivienda”, enfatizó.
Si bien consideró que sí se tiene un déficit de viviendas en Puebla, ya que de acuerdo con la última encuesta del Inegi son alrededor de 470 mil las que se faltan, esto igual depende de las necesidades, es decir, que estén cerca de la escuela o su trabajo, así como con los servicios.
Incluso, calificó como positiva que se tenga en el Infonavit la modalidad de que una persona cuente con un terreno y a través del crédito se pueda construir, ya que de esa manera se le resta “poder a las empresas”, por lo que consideró que este esquema tendría que fortalecerse.
Es de mencionar que el delegado del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Antonio Kuri Alam, informó en días pasados que para este año tienen como meta concretar 15 mil créditos en el estado.





