
A un día del acuerdo del Consejo Nacional de Morena que definió las reglas para elegir al futuro abanderado presidencial, el gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina aclaró que estos lineamientos también aplican en Puebla, por lo que los funcionarios tienen prohibidas las “cargadas” hacia aspirantes y se abre el camino para que la gente elija a los candidatos locales mediante encuestas.
Este lunes, en su habitual conferencia de prensa, el mandatario estatal hizo un llamado a todos los funcionarios de su administración respetar la “abstención” de intervenir en favor o en contra de uno u otro presidenciable morenista.
Según el acuerdo del Consejo Nacional, esta prohibición de la “cargada” –práctica añeja de la política mexicana– se dirige directamente al Presidente de la República, gobernadores, alcaldes, presidentes municipales, coordinadores legislativos y dirigentes morenistas.
Sin embargo, se entiende que sus efectos deben extenderse a integrantes de los respectivos gabinetes y colaboradores para que la medida sea realmente efectiva.
En este sentido, Céspedes Peregrina aseguró que, cuando Morena emita la convocatoria y reglas para elegir a los candidatos estatales, “vamos a cumplirlo en el estado de Puebla, eso no hay vuelta de hoja, lo vamos a cumplir y es para todos los funcionarios”.
Esta reafirmación de las reglas de Morena por parte del mandatario estatal tuvo efecto inmediato, pues un par de horas después trascendió, en voz del diputado local Roberto Solís Valles, que el secretario de Gobernación estatal, Julio Huerta Gómez, está por dejar de ser el coordinador de la aspiración de Claudia Sheinbaum Pardo en Puebla.
Armenta y Mier también guardan formas
De manera independiente y por separado, el senador Alejandro Armenta Mier y el diputado federal Ignacio Mier Velazco reiteraron su acatamiento de las reglas de su partido y aseguraron que ya no se expresarán a favor de los presidenciables durante el proceso de elección del futuro candidato, que comienza oficialmente el 19 de junio con los recorridos de los diferentes aspirantes.
No obstante, debido a que el proceso estatal comenzará hasta septiembre, ambos políticos mantendrán sus recorridos, asambleas y conferencias de prensa en el estado que aspiran a gobernar.
Como ha señalado Miguel Hernández, la prueba de fuego para Armenta Mier, Huerta Gómez y Mier Velazco es demostrar capacidad de operación para los presidenciables guardando las formas establecidas por el partido y acercándose a la gente sin recurrir al acarreo ni a la “torta y refresco”.
Proceso abre las puertas a la gente
Y es que las reglas para evitar las “cargadas” y obligar a los aspirantes a separarse de puestos públicos abren las puertas del proceso de elección de candidatos de Morena como nunca antes en la historia de este partido, registrado apenas en 2014.
Si funcionan los candados fijados por el partido, la gente –el pueblo– acudirá libremente a las reuniones y a las asambleas de los presidenciables sin las presiones de funcionarios y políticos que desvíen millones de pesos del erario para hacer ganar a sus “gallos”.
Está por verse si, a través de las encuestas que Morena aplicará entre el 28 de agosto y el 3 de septiembre, los simpatizantes y militantes del movimiento confirman las tendencias que los mismos presidenciables y sus equipos han construido desde hace más de un año, o si hay vuelcos en el tablero político, que hagan subir a unos y caer a otros.
Además, con las afirmación de Céspedes Salomón, gobernador y líder político de Morena en Puebla, es casi seguro que, en el estado, la elección del candidato a sucederlo también estará abierta a que el pueblo exprese sus preferencias.
LPR





