
De los cinco hombres que resultaron gravemente quemados por la explosión de una toma clandestina dentro de una bodega en Cuautlancingo, ocurrida el lunes pasado, murió el cuarto de éstos el viernes pasado; se trata de Mauri Iván, de 23 años.
Los presuntos huachigaseros fueron internados en el Hospital de Traumatología y Ortopedia, debido a las quemaduras en su superficie corporal, siendo uno de ellos que estaba intubado, de acuerdo al reporte de la Secretaría de Salud estatal.
Los afectados son de 18 años; dos de 23 años, otro de 27 y uno de 36 años, quienes extraían gas dentro de una toma clandestina en las inmediaciones de la zona industrial cerca de la planta Volkswagen.
En el caso del cuarto fallecido presentaba quemaduras en el 50% de su superficie corporal, quien tras cinco días de estar en condiciones críticas, tuvo un mortal desenlace, sin que doctores pudieran hacer algo más.
El viernes pasado junto con Jirad, de 27 años, perdieron la vida con algunas horas de diferencia. Días antes fallecieron Ángel de 36 años y José de 18 años. Aún queda internado otro joven de 23 años, también grave.
La Fiscalía General del Estado ha venido dando seguimiento al caso cada vez que se reportaba un deceso, cuya investigación corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR), por ser los robos de gas y combustible, delitos del orden federal.
El gobernador Miguel Barbosa Huerta anunciaba el martes pasado en su conferencia mañanera que tras lo ocurrido llevarían a cabo inspecciones en bodegas cercanas a la planta Volkswagen de México, para detectar si hay más tomas clandestinas, como la reportada el lunes pasado tras la explosión.



