
Santiago, de 12 años, no es el único niño muerto por la caída de un árbol en el primer cuadro del Centro Histórico; en julio de 2009, Daniela Santiago, de 6 años, perdió la vida en un hospital por las lesiones que tuvo al caerle un árbol en el zócalo.
La tarde del domingo 5 de julio, Daniela se encontraba de paseo en el zócalo con su familia, cuando de repente mientras estaban sentados, un viejo roble de 20 metros de altura y 3 toneladas, se vino sobre ellos frente al Hotel Royalti que está en el portal Hidalgo, sobre la avenida Reforma, lesionándola a ella, dos menores más y tres adultos.
Los servicios de emergencia recibieron el reporte poco antes de las 16:00 horas, por lo que se dio la movilización para atender a los heridos que se encontraban entre los pesados troncos.
La menor, que hoy tendría 19 años, fue llevada al Hospital del Niño Poblano (HNP), para recibir atención médica, pero la gravedad propició que falleciera a las pocas horas. El hecho ocurrió durante la administración municipal de la priista Blanca Alcalá Ruiz.
En aquel tiempo, se denunció por la Asociación Poblana de Hoteles y Moteles que ese árbol tenía que ser retirado, para lo cual hizo un escrito, pero no ocurrió así cuando se solicitó, lo cual derivó en críticas por tal omisión.
Tal caso quedó en impunidad, ya que no se aplicaron sanciones penales por tal omisión de funcionarios de aquel ayuntamiento.
Desde entonces, cada 28 de octubre, con motivo del Día de Muertos, la mamá de Daniela, coloca una ofrenda en su honor en esa parte del zócalo.
El deceso de Santiago, ocurrido el lunes pasado, sobre la calle 5 de Mayo, casi esquina de la 2 poniente, fue a menos de 700 metros del primero, hace 13 años.





