
A través de resonancia magnética se logró determinar la huella digital del vino mexicano, informó el representante científico de México ante la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), José Enrique Herbert Pucheta.
El avance científico se presentó en el marco del 43 Congreso Mundial de la Viña y del Vino que se lleva a cabo en Baja California. Como si se tratara de ADN, la huella del vino es una técnica desarrollada en México que determina las sustancias químicas que están presentes en todo el proceso del vino, desde su uva, origen geográfico y procesos de fermentación.
Con esta huella se pueden identificar y redefinir diferentes orígenes geográficos del vino, autenticaciones de variedades y ofrece la posibilidad de evaluar los efectos del cambio climático en las unidades productivas.
Herbert Pucheta detalló que se está en fase de validar esta técnica compleja con los otros métodos avalados en identificaciones y cuantificaciones, a través de algoritmos basados en inteligencia artificial, que fueron generados en el país.
La Secretaría de Agricultura expuso que México cuenta con 15 estados productores de vino, con un total de seis mil 448 hectáreas de superficie plantada de uva para vino y se tienen 400 proyectos vitivinícolas. Asimismo, cinco de cada 10 botellas de vino que se consumen en el país son nacionales.
El estado de Baja California registra cuatro mil 533 hectáreas sembradas, 170 productores de vid y 260 proyectos vitivinícolas en los que se siembran más de 40 variedades.
La dependencia indicó que en el desarrollo del 43 Congreso Mundial de la Viña y del Vino participaron casi dos mil 400 personas, entre científicos, especialistas, productores, académicos, diplomáticos, enólogos, sommeliers y visitantes de 49 países como Alemania, Australia, Chile, España y Estados Unidos.
Señaló que los primeros resultados científicos derivados del Plan Estratégico de la OIV 2020-2024, comprenden seis ejes de acción:
· Viticultura amigable
· Actividad económica de la viña y el vino de la mano de desarrollo sustentable
· Impulso al desarrollo social a través de la vitivinicultura
· Controles y regulaciones armonizadas
· Estrategia de transición digital
· Consolidación del rol de la OIV en los ambientes científicos, técnicos y culturales.
Editado por Mariam Rojas.



