
La Clínica Única para la Evaluación de Riesgo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a la fecha ha atendido a mil 863 mujeres embarazadas a fin de reducir los índices de morbimortalidad materno-infantil, a través de diversas pruebas médicas.
César Ruíz Cruz, titular de esta clínica del Hospital de Gineco-Obstetricia No. 4 “Luis Castelazo Ayala”, explicó que bajo el modelo Lean Health Care, es decir, en el mismo día y lugar se realiza la toma de signos vitales, una historia clínica con enfoque de riesgo, un ultrasonido para determinar las principales complicaciones del embarazo.
La morbimortalidad hace referencia a la proporción de enfermedades mortales que afectan a una cantidad de personas en el tiempo.
“Todos estos estudios se realizan en un promedio de dos horas y una vez que se identifiquen las posibles complicaciones, así como el nivel de riesgo que tiene la paciente, se le da un seguimiento estrecho, se establece un tratamiento oportuno y alternativas de resolución”, expresó.
El ginecólogo y obstetra del IMSS detalló que las principales complicaciones que se detectan en esta Clínica Única para la Evaluación de Riesgo son: variaciones hipertensivas, preeclampsia temprana, alteraciones cromosómicas.
Así como parto pretérmino, espectro de placenta acreta (EPA), es decir, que ésta crece hacia el revestimiento del útero; y, el embarazo ectópico, cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero.
Detalló que de las mujeres tamizadas, 28.2 por ciento tiene un riesgo alto de preeclampsia temprana; 12.7 por ciento presentan problemas hipertensivos antes de las 37 semanas de gestación y 11.8 por ciento posterior a éste.
También se determinó que 2.9 por ciento de las pacientes tenían algún problema de trisomía y 1.2 por ciento de los embarazos presentaban acrecentismo temprano.
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