
Tras el levantamiento y derribo de una estatua en honor a él en Atlacomulco, Estado de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció a los habitantes de ese municipio, pero reiteró que no quiere monumentos ni calles con su nombre.
Este lunes, hacia el final de su conferencia de prensa matutina, el mandatario dedicó unas palabras de afecto a quienes se organizaron para realizar la estatua y también explicó por qué no está de acuerdo con este tipo de acciones.
“Decirles que los quiero mucho y que les agradezco mucho por su iniciativa, que son mis amigos del alma (…) pero que tomen en cuenta de que yo he expresado de que no quiero que pongan a calles, a parques, a bibliotecas, a escuelas, mi nombre, ni quiero tampoco que me levanten ninguna estatua, no quiero nada de eso”, sentenció.
Agregó que “no me gusta lo que tenga que ver con la vanidad, el culto a la personalidad” y que, si le hubieran preguntado, él hubiera convencido a los habitantes de Atlacomulco para no levantar la estatua, aunque los llamó a no sentirse mal.
“Dejemos que la gente tenga su criterio”
En este sentido, se pronunció a favor de que la gente tenga su criterio sobre su gobierno, sin necesidad de que levanten estatuas de su persona o que se ponga su nombre a escuelas o calles.
Y es que sostuvo que él confía en el pueblo y que eso se debe a que, quienes lo han sacado adelante, “siempre han sido los pobres, en los momentos más difíciles, los pobres y los sectores más humanos de clase media”.
“Entonces ¿para qué quiero las estatuas? Además, las estatuas solo muy pocas son respetadas”, cuestionó.
El mandatario fijó su postura luego de que, la semana pasada, captó la atención nacional el levantamiento de una estatua en su honor en Atlacomulco, por iniciativa del alcalde morenista Roberto Téllez Monroy.
Tampoco pasó desapercibido el simbolismo de la obra, pues se realizó en un municipio considerado bastión histórico del PRI, ya que ahí tuvo su origen el grupo Atlacomulco, fundado por Carlos Hank González, exgobernador del Estado de México, y al cual pertenecen priistas que llegaron a puestos claves, como el exgobernador Arturo Montiel y el expresidente Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, el sábado el monumento volvió a ser noticia porque trascendió que personas no identificadas lo derribaron durante las primeras horas de 2022.
LPR



