
El presidente Andrés Manuel López Obrador propuso al Congreso expedir la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano, que faculta a la Sedena para vigilar los cielos nacionales, identificar aeronaves irregulares e interceptarlas para inhibir delitos como el tráfico de drogas.
El ejecutivo envió la iniciativa a la Cámara de Diputados al cierre del segundo periodo ordinario de sesiones del primer año de la LXV Legislatura, por lo que podría ser discutida hasta septiembre.
De acuerdo con la exposición de motivos, la nueva legislación tiene el objetivo de llenar el “vacío jurídico” que existe para resguardar el espacio aéreo mexicano como parte del territorio nacional.
Entre los cinco objetivos principales de la ley, están la creación del Sistema de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo Mexicano, cuyo objetivo será coordinar acciones de seis dependencias federales para inhibir las operaciones aéreas ilícitas o que atenten contra la seguridad nacional.
Estará conformado por las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena), de la Marina (Semar), Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Gobernación (Segob).
El Consejo Nacional de Vigilancia del Espacio Aéreo integrará y coordinará acciones para preservar la seguridad y soberanía del espacio aéreo, por lo que emitirá las políticas de coordinación e intercambio de información entre las dependencias y entidades de la administración federal.
La Ley también delimita facultades para la dos dependencias encargadas de la protección del espacio aéreo: la SICT regulará la explotación, uso o aprovechamiento del espacio aéreo nacional respecto de los servicios de transporte aéreo civil, con el objetivo principal de observar que las aeronaves circulen conforme a las normas de tránsito aéreo.
Centro Nacional de Vigilancia actuará contra transgresores
Por su parte, la Sedena quedará a cargo de vigilar y proteger el espacio aéreo nacional para identificar aeronaves que circulen fuera de las normas de tránsito aéreo.
En este sentido, la ley contempla crear un Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo —integrado por la Fuerza Aérea Mexicana y la Comandancia del Sistema Integral de Vigilancia Aérea del Estado Mayor de la Defensa Nacional—, que vigilará el tránsito irregular, protegerá la soberanía nacional, inhibirá el uso ilícito del espacio aéreo y actuará contra quienes transgredan la seguridad de la aviación civil.
Y es que, de acuerdo con la argumentación de la ley, el Estado mexicano y los americanos enfrentan “amenazas emergentes de naturaleza transnacional”, como la delincuencia organizada y el tráfico de drogas.
Para cumplir con estos objetivos, la ley también establece el procedimiento de interceptación, que consiste en dirigir una aeronave del Estado a otra para identificarla, darle ayuda, vigilar su comportamiento, girar instrucciones a la tripulación par retornar a su ruta planeada o para aterrizar en un aeródromo designado.
Esta ley se suma a la reforma a las dos reformas que el presidente López Obrador envió a la Cámara de Diputados justo en la semana de cierre del periodo ordinario de sesiones: una para concentrar las compras del gobierno federal en la Secretaría de la Función Pública (SFP) y otras constitucional para modificar el sistema electoral.
LPR





