
En marzo la inflación en Estados Unidos se ubicó en 8.5 por ciento, su nivel más alto desde 1981, debido sobre todo al efecto del alza en los precios del petróleo y gasolinas, que tuvo su origen principalmente por el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La tarifa de la gasolina aumentó 18.3 por ciento, respecto a febrero, y significó alrededor de la mitad del alza de todos los costos.
En tanto, los alimentos se encarecieron en un 8.8 por ciento en comparación con el año anterior, mientras que la energía presentó un alza de 32 por ciento.
Cabe mencionar que en el tercer mes de 2022, la inflación también rompió récords en España, con 9.8 por ciento, algo no observado desde 1985, y en Alemania, con 7.3 por ciento, nivel más alto desde su reunificación en 1991.
Por su parte, en el caso de México, en marzo el incremento de los precios fue de 7.45 por ciento, mientras que en Puebla de 7.1 por ciento.
ARS





