
La violencia armada en Estados Unidos tuvo este fin de semana dos episodios fatales más: uno en Buffalo, Nueva York, con saldo de 10 muertos y el presunto atacante de 18 años detenido; el otro en California, donde feligreses de una iglesia sometieron al agresor.
El departamento de Policía de Buffalo confirmó este domingo la detención de un joven de 18 años, acusado de disparar el sábado con un rifle de asalto contra las personas dentro de un supermercado y transmitir la agresión a través de la plataforma Twitch.
El alguacil del condado de Erie, John García, calificó el tiroteo como un “crimen de odio por motivos raciales de alguien fuera de nuestra comunidad”.
El saldo del ataque es de 10 muertos y tres heridos, de los cuales 11 son afroamericanos.
Posteriormente, medios estadounidenses identificaron al sospechoso como Payton Gendron, quien se entregó a la Policía y se declaró no culpable ante un juez.
Las autoridades también admitieron que el sujeto estaba en su radar desde que cursaba la escuela secundaria por su filiación con grupos de supremacistas blancos. Sin embargo, pudo ejercer su derecho a comprar armas.
Sujeto dispara contra feligreses
Este domingo, en otro hecho de violencia, un hombre armado disparó contra los asistentes a un almuerzo de una iglesia presbiteriana en la ciudad de Laguna Woods, en el sur de California.
Los feligreses lograron someter y atar al agresor, lo cual fue descrito como un acto de “excepcional de valentía y heroísmo” por la Policía local.
El atacante es un hombre asiático de unos 60 años, quien se encuentra detenido y la policía le decomisó dos armas.
LPR



