
A puerta cerrada, en el panteón de La Piedad, en Puebla capital, se llevó a cabo el entierro de la niña Yatziri, de siete años, quien murió tras ser víctima de violencia familiar y sexual el pasado 28 de diciembre a causa de una falla multiorgánica.
En entrevista, después del entierro, la abuela de la menor afirmó que el hospital de La Margarita no permitió a los familiares pasar a ver a la niña y ni siquiera les dieron informes, ni los tomaron en cuenta para intubarla cuando su estado de salud se agravó.
En ese sentido, pidió justicia y castigo para “la señora Mónica”, madrastra de la niña que también fue aprehendida, pues acusó que su hija, madre de la menor y quien también está presa por violencia familiar, sí fue muy evidenciada en medios, mientras que Mónica no.
Sin embargo, omitió pronunciarse por los crímenes que se le imputan a su hija, acusada de maltratar a la menor de siete años.
Cabe mencionar que Yatziri estaba bajo el resguardo del DIF, debido a que se comprobó que era víctima de violencia familiar, hecho por el cual los padres y la madrastra de la menor están presos.




