
México tendrá dos registros oficiales de delitos a partir de la segunda mitad de esta 2020, el del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), y uno nuevo de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia (CNPJ) en coordinación con el Inegi.
Las dos estadísticas se sustentarán en la misma fuente de datos, es decir las carpetas de investigación iniciadas en cada una de las fiscalías del país.
La nueva que comenzará a publicarse este año recibirá el nombre de Sistema Estadístico Nacional de Procuración de Justicia (Senap) y cuya elaboración y presentación estará apoyada por las fiscalías y el Inegi.
Una ventaja estadística que tendría este nuevo registro, según lo informado por los fiscales, es que no solo presentará el total de carpetas abiertas sino también el estatus de estas y en particular el total de los casos que logran ser judicializados ante un juez, por lo que permitirá no solo conocer la incidencia sino algún nivel de eficacia en las investigaciones.
Su lanzamiento fue aprobado el 6 de diciembre de 2019 en la LXII Asamblea Plenaria de la CNPJ, la cual pese a tener la misma fuente que la del Sesnsp se ha señalado que se revisarán los mecanismos de clasificación de los delitos para generar información más homologada y de mejor calidad.
De acuerdo con Animal Político este doble registro delictivo nacional es inédito y se originó a partir de la falta de acuerdos entre el Sesnsp con las fiscalías, según lo que al medio nacional le revelaron las propias autoridades del gabinete de seguridad.
A partir de la transformación de las procuradurías del país en fiscalías autónomas coordinadas por la Fiscalía General de la República (antes PGR), se originó un distanciamiento que las llevó a diseñar su propio mecanismo separado del que opera Centro Nacional de Información (CNI) del Sesnsp.
Por su parte, los datos del Sesnsp que se publican desde hace varios años, al menos durante el 2020 seguirán funcionando dado que las fiscalías del país están obligadas legalmente a aportar dicha información.
Fuente: Animal Político





