
Las dirigencias estatal y municipal del PRI y el PAN, respectivamente, coincidieron en señalar que los concesionarios no cumplirán en renovar las unidades en 120 días que se estableció como plazo para haber otorgado el incremento del pasaje.
Lorenzo Rivera Sosa, presidente del tricolor poblano, sostuvo que los prestadores del servicio no están obligados a cumplir con los compromisos y si así fuera no daría tiempo para que lo hicieran.
Si bien el aumento del pasaje en 2.50 pesos se anunció el domingo pasado, el tricolor propuso este martes que se haga una consulta pública sobre lo que determinó el gobierno estatal.
Al respecto, la secretaria de Vinculación con Instituciones de Educación, Marisol Calva García, comentó que alrededor de 146 mil estudiantes en Puebla serán afectados con este aumento a la tarifa, ya que, por el crecimiento de la ciudad, se trasladan en dos y hasta cuatro rutas entre la escuela y su casa, en promedio.
Los alumnos becados de la BUAP reciben 500 pesos mensuales, y 550 de institutos tecnológicos, mientras que erogarán 680 pesos por traslados al mes. “Ni los alumnos becados podrán hacer frente al aumento de la tarifa de transporte, alimentos, cuadernos y colegiaturas”. Incluso consideró que habrá quienes dejen de estudiar.
Por su parte, el líder municipal del blanquiazul, Pablo Rodríguez Regordosa, afirmó que sí debía hacerse un ajuste a la tarifa, pero antes de darse, tendría que exigirse que mejorara el servicio, seguridad y las unidades.
Dijo que llegado el momento de cumplirse el plazo de cuatro meses, los concesionarios no habrán acatado el acuerdo y tampoco se tendrá el mecanismo para obligarlos.
Sostuvo que el alza solo perjudica a los ciudadanos, pero lo principal es que no se resolverá el problema de inseguridad en el transporte público.



