
El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que, a un año de su gobierno, “vamos bien”, y minimizó la posibilidad de un golpe de Estado por parte de sus opositores, pues sostuvo que su gestión “tiene el respaldo de una mayoría libre y consciente”.
Lo anterior, este fin de semana, en un par de mensajes —uno escrito y otro en video—, donde refrendó su confianza en el “apoyo del pueblo” hacia su movimiento, en medio de difusión de críticas por parte de militares y filtraciones de declaraciones comprometedoras de su gabinete.
El sábado, a través de su cuenta de Facebook, recordó —como acostumbra— que el presidente Francisco I. Madero, primer líder de la Revolución de 1910, fue derrocado por sus adversarios debido a que “no supo, o las circunstancias no se lo permitieron, apoyarse en una base social que lo protegiera y lo respaldara”.
En cambio, consideró “la transformación que encabezo cuenta con el respaldo de una mayoría libre y consciente, justa y amante de la legalidad y de la paz, que no permitiría otro golpe de Estado en nuestro país”.
“Aquí no hay la más mínima oportunidad para los Huertas, los Francos, los Hitler o los Pinochet. El México de hoy no es tierra fértil para el genocidio ni para canallas que lo imploren”, sentenció.
“Vamos bien; no hay que temer”, asegura
En el video, de un minuto y 25 segundos, el mandatario aparece en su finca de Palenque, Chiapas, donde refiere que, con motivo del puente de Día de Muertos, aprovechó para recordar a sus difuntos, así como para reflexionar sobre lo que está sucediendo en el país.
“Creo que vamos bien. Ese es mi balance. No hay nada que temer, porque estamos cumpliéndole al pueblo y el pueblo nos está apoyando, nos está respaldando”, expone.
Al término de su mensaje, indica que va de regreso a la Ciudad de México, a su residencia en Palacio Nacional, “lugar de tragedias y de grandeza”, entre ellas el arresto de Madero, durante el golpe orquestado por el general Victoriano Huerta en 1913.





