
México se encuentra entre los 10 países más complejos para las empresas en materia de cumplimiento fiscal y contable, ocupó el noveno peldaño, mientras que el año pasado se posicionó en el décimo quinto lugar del Índice de Complejidad Financiera.
En el índice edición 2018 elaborado por la firma TMF Group que evalúo a 94 jurisdicciones, México se posicionó por arriba de Rusia.
La jurisdicción más compleja resultó ser la de China, seguida de Brasil, Turquía, Italia y Argentina, además de Francia, Bolivia y Colombia.
En cambio, la jurisdicción con la menor complejidad financiera fue las Islas Caimán, seguida de las Islas Vírgenes, Jersey, Hong Kong, Curazao, Afganistán, Guyana, Noruega, Bangladesh y Singapur.
Fernando Garrido, director de TMF Group México, indicó que “Mientras México está en el proceso de fusionar sus estándares financieros locales con las prácticas internacionales, las leyes fiscales únicas del país y los mandatos de facturación electrónica influyen enormemente en su posición como una de las jurisdicciones más complejas del mundo”.
Añadió que lo que ha hecho que la complejidad aumente no sólo en el país, sino en la región de América Latina, es la digitalización, con un mayor énfasis en la facturación electrónica, que ha creado diversos requerimientos obligatorios.
Editado por Lorena González Guzmán
Fuente: El Economista



