
La escritora guanajuatense y periodista, María Luisa “La China” Mendoza, falleció a los 88 años, reportó Consuelo Sáizar Guerrero, extitular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en el sexenio de 2009 a 2012.
“Ha muerto María Luisa “la China” Mendoza, una admirable mujer de letras, que perteneció a un gineceo valiente, lleno de talento, que antecedió a mi generación y que fue ejemplo e inspiración. Hoy sus ojos contemplan ya sin límites los papeles volando”, posteó en su cuenta de Twitter.
“La China” Mendoza, que publicó el 23 de junio su última columna en el periódico Excélsior, fue galardonada con los premios Magda Donato por ‘Con él, conmigo, con nosotros tres’, 1971; Nacional de Periodismo y Premio Bernal Díaz del Castillo por Crónicas de Chile, 1972; con mención honorífica, del Francisco Zarco para trabajo periodístico de mayor interés nacional, 1975 y por el Nacional de Periodismo por su programa ‘Un día un escritor’ en la televisión mexicana, y por su trayectoria profesional, 1984.
Mendoza llegó a contar que en su espacio informativo escribía “mucho de política, de animales, soy amante desaforada de los animales”.
Algunos de sus libros son María Luisa Mendoza. De cuerpo entero: Menguas y contrafuertes, Tris de sol (Carmen Serdán), El perro de la escribana, Fuimos es mucha gente, De amor y lujo.
Recriminaba constantemente que la “ningunearon” como escritora. “Dos de los testigos de mi boda fueron Premio Nobel, Gabriel García Márquez y Octavio Paz, no cabe duda que he hecho una carrera dentro de la literatura, ¿por qué me ningunearon tanto? ¿Por qué me borran? Esto es casi una neurosis de mi parte, pero tengo casi todo el derecho del mundo a mi edad”, dijo durante una entrevista a la Secretaría de Cultura en el 2016.
“La China” Mendoza inició su carrera periodística en El Zócalo, colaboró y participó en la fundación del periódico El Día y su memorable página cultural El Gallo Ilustrado. Escribió, entre otras publicaciones, para El Universal, Buen Hogar, Cosmopolitan y Vanidades. A su profesión, dijo, le debió conocer el mundo.
Fuente: Vanguardia





