
Luego de que la Suprema Corte de Estados Unidos aseguró que no había méritos para detener la ejecución del mexicano Rubén Ramírez Cárdenas, acusado de la violación y asesinato de su prima de 16 años, esta decisión se cumplió.
Su ejecución estaba programada para las 18:00 horas de este miércoles, sin embargo fue aplazada a la espera de que la Corte fallara a favor de suspenderla.
Ahora que la intervención de la Suprema Corte o del gobernador de Texas, Gregg Abbott no ocurrió, Ramírez Cárdenas, de 47 años, fue ejecutado mediante inyección letal a las 22:26 horas de México.
La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Nueva Orleans rechazó el argumento legal de que las autoridades violaron sus derechos al impedirle divulgar evidencia que hubiera hecho posible una segunda prueba de ADN.
Ramírez Cárdenas fue declarado culpable y sentenciado en julio de 1998 a la pena capital por la violación y muerte de su prima, Mayra Laguna, de 16 años, cometidos el 22 de febrero de 1997 en Edinburg, Texas.
Lo anterior, luego de ser arrestado e interrogado, sin asistencia consular, por la policía texana, quien lo inculpó con base en la declaración de su amigo y supuesto cómplice, Tony Castillo.
Tras varios interrogatorios, el hoy condenado a muerte firmó una declaración en la que admitió que había matado a su prima.
Castillo, en cambio, fue recluido cumple una sentencia de 25 años por secuestro agravado, la cual concluirá en 2022.
Ramírez Cárdenas se convirtió en el undécimo mexicano en ser ejecutado en Estados Unidos y en el décimo en Texas desde 1976.
Fuentes: El Heraldo y El Sol



