Lara Said presidirá el Colegio de Notarios de Puebla
Rodolfo Ruiz en su columna La Corte de los Milagros, publicada en E-consulta, señala que Fabián Gerardo Lara Said es el nombre del futuro presidente del Colegio de Notarios del Estado de Puebla, que el próximo sábado 25 de febrero será elegido como tal, en sustitución de Luz Verónica Morales Alfaro.
Lara Said llegará con el consenso de la mayoría de los miembros del Colegio, a diferencia de lo que ocurrió con la notaria pública número 52, María Judith Espejel González, a quien se pretendió imponer desde Casa Puebla y Casa Aguayo.
Entre el gremio es de sobra conocida la buena relación que de tiempo atrás mantienen Gerardo Lara Said y el gobernador José Antonio Gali desde los años en que ambos eran empresarios textiles.
Baste recordar, por citar solo un dato, que el notario público número 19 de Puebla fue quien dio fe de los bienes patrimoniales declarados por José Antonio Gali y los miembros de su familia, en mayo de 2013 cuando contendió como candidato a la presidencia municipal por la Coalición Puebla Unida y luego del cumplimiento de los 18 compromisos que hizo como alcalde de la capital del estado.
Entre algunos políticos, funcionarios y regidores de San Andrés Cholula crece la percepción de que el presidente municipal Leoncio Paisano Arias no está haciendo lo suficiente para defender algunos polígonos territoriales en disputa con San Pedro Cholula.
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¿Cárdenas a Morena?
Jorge Rodríguez en su columna A Puerta Cerrada, publicada en El Sol de Puebla, indica que son varios los priistas que quisieran contender por el Movimiento de Regeneración Nacional en 2018. No pocos tricolores estarían encantados en buscar Casa Puebla, tratar de suceder a José Antonio Gali Fayad, desde el partido de Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, muy a su pesar, es poco probable que los militantes del Revolucionario Institucional puedan ver materializado este anhelo, con el que vienen soñando desde hace algunos meses.
Mucho antes que los viejos cuadros del PRI están los integrantes de Morena, como el camaleónico José Juan Espinosa, el novel Ricardo Abdala, el impetuoso Gabriel Biestro, y sí, hasta el insípido Abraham Quiroz, que aspira a repetir el papelazo de 2016.
Pero puede ser que ni de ellos salga el candidato de López Obrador al gobierno del estado de Puebla del próximo año.
Si bien Ricardo Monreal es de los pocos integrantes de Morena que parece ejercer una notable influencia en la toma de decisiones del “Peje”, y que el jefe delegacional de la Cuauhtémoc (de la Ciudad de México) podría empujar la eventual nominación del presidente municipal de San Pedro Cholula, para el 2018, también Manuel Bartlett pesa en las valoraciones políticas de López Obrador.
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¡Bienvenida señora candidata!
Enrique Núñez en su columna Contracara, publicada en Intolerancia Diario, señala que en los últimos días, las dos cabezas más visibles de Morena en el estado han lanzado sus primeros torpedos en contra de la administración morenovallista y ayer se detonó uno más en contra de la que seguramente será la candidata panista al gobierno del estado.
José Juan Espinosa y Rodrigo Abdala, cada uno desde su trinchera, no han tenido empacho en mostrar que en la línea de sus discursos tendrán al exgobernador como el principal blanco de sus disparos.
En Morena tienen claro que la elección de 2018 representa el “ahora o nunca” para la izquierda poblana y que con el respaldo de Andrés Manuel López Obrador, la oportunidad de apoderarse de las llaves de Casa Puebla es inmejorable.
En esa lógica, los seguidores de AMLO tienen claro que el mejor camino es arremeter en contra del villano favorito, por lo cual la crítica constante será el pan de cada día.
El mensaje enviado a través de su cuenta de Twitter por José Juan Espinosa es el primero de los muchos que veremos a partir de hoy, en donde Martha Erika Alonso de Moreno Valle será el gran objetivo.
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Martha Erika Alonso dejó de ser “el plan b” del morenovallismo
Fermín Alejandro García en su columna Cuitlatlán, publicada en La Jornada de Oriente, indica que en el círculo político más cercano a Rafael Moreno Valle Rosas cada semana que pasa se hacen más a la idea de que Martha Erika Alonso Hidalgo está dejando de ser el llamado “plan b”, para ahora ser considerada como el “plan a”, es decir que el proyecto de que se convierta en candidata a la gubernatura en 2018 se está volviendo una prioridad y no una segunda opción.
Hasta septiembre del año pasado se tenía diseñado el plan morenovallista de la siguiente manera: el grupo político de Rafael Moreno Valle Rosas tenía estimado que se produciría un fuerte choque, un conflicto, entre las facciones de Margarita Zavala Gómez del Campo y Ricardo Anaya Cortés, lo cual acabaría produciendo la idea de que entre ambos no podía quedar la candidatura del PAN a la presidencia de la República y se abriría una tercera opción: la del ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas.
En ese escenario se incluía que Martha Erika Alonso se convertiría en un importante activo del PAN para promover las aspiraciones presidenciales de su esposo, por lo que se desprendería del activismo político que realiza en Puebla.
Y en caso de que Moreno Valle no avanzara en la contienda panista, entonces se tenía diseñado el proyecto de que Martha Erika Alonso continuaría con su ruta trazada para ser candidata del PAN a la gubernatura de Puebla.
Se supone que la decisión se tendría que tomar entre julio y septiembre de este año, que es cuando la disputa panista por la candidatura presidencial tomará forma y se sabrá quiénes están en la pelea real. Sin embargo, ese cronograma ya se está alterando y adelantando.
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El nuevo estilo personal de gobernar: guante de seda, puño de hierro
Arturo Rueda en su columna Tiempos de Nigromante, publicada en Diario Cambio, señala que el viejo estilo personal de gobernar del morenovallismo fue puño de hierro al cubo: putazo más putazo.
Por las buenas bueno, por las malas mejor. Cantado vale doble. El que avisa no traiciona. En esas tres fases se compendiaba la ideología de Moreno Valle para ejercer el poder.
Ese estilo ha quedado caduco, ya que con una semana en la gubernatura ya se vislumbra el nuevo estilo personal de gobernar de Antonio Gali Fayad: mano izquierda generosa primero, y si no jala, mano derecha del putazo después.
Guante de seda que esconde puño de hierro.
El balance entre la severidad y la indulgencia.
Aquí la columna completa
Aquel 14 de Febrero, mi Vale, ¿lo recuerdas?
Mario Alberto Mejía en su columna La Quinta Columna, publicada en 24 Horas Puebla, indica que este próximo 14 de febrero se cumplirán 11 años del brutal escándalo que sepultó al marinismo por siempre.
Cómo olvidar aquella conversación entre Mario Marín Torres —en ese tiempo enfundado en su papel del Benito Juárez poblano— y el empresario Kamel Nacif Borge —el hoy defenestrado Rey de la Mezclilla —publicada a ocho columnas por La Jornada —hoy en etapa terminal— y difundida en el programa radiofónico de Carmen Aristegui —exiliada a las redes sociales.
En ese 2006 hubo muchas escenas que me tocó presenciar, otras que me llegaron de primera mano contadas por actores de la desgracia.
Van, hipócrita lector, algunos de esos momentos.
La noche del 13 de febrero, Valentín El Vale Meneses celebró su santo con amigos y socios en el restaurante La Conjura. Los vinos corrieron con singular alegría. A la fiesta llegó Mario Marín, aunque fue el primero en retirarse. Todo era felicidad. El primer año de gobierno había dado excelentes resultados y había motivos para celebrar. Los últimos en irse fueron El Vale y dos compadres suyos expertos en fabricar adocreto. El chofer llevó al director de Comunicación Social del gobierno de Marín a las cinco de la mañana. Una hora después, su teléfono rojo sonó a todo lo que daba. Era don Enrique Montero Ponce. El Vale respondió entre ebrio y crudo.




