¡Peña Nieto hace milagros y habla con Dios!
Ricardo Alemán en su columna Itinerario Político, publicada en Milenio, indica que si en un momento de locura colectiva los mexicanos atendieran las ñoñas teorías conspiratorias sobre la captura de Javier Duarte, deberían concluir que el Presidente mexicano hace milagros y habla con Dios.
¿Por qué?
Porque resultan descabelladas y de risa loca muchas de las conspiraciones de sesudos analistas y reputados políticos y ciudadanos, quienes delirantes creen que Enrique Peña Nieto tiene poderes metafísicos, que es capaz de ordenar qué hacer al gobierno de Trump y hasta habla de tú con Dios.
Por ejemplo, según esas teorías, Peña Nieto sería capaz de ordenar a la DEA, CIA, FBI y hasta a la Interpol —con lo cual sería más poderoso que Trump— que por años esas agencias se negaran a detener al prófugo Tomás Yarrington.
Pero un buen día —y luego de convenir con el creador el fin del pecado de la impunidad—, el Presidente mexicano ordenó detener a Yarrington en Italia. Entonces, a una señal, todos en el mundo obedecieron a Peña Nieto. ¡Y se hizo el milagro de capturar al pillo ex gobernador de Tamaulipas!
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Yarrington y Duarte: capturas y reacciones
Joaquín López-Dóriga en su columna En Privado, publicada en Milenio, señala que no hay foto que los retrate. Florestán
Durante años, en el caso de Tomás Yarrington, gobernador de Tamaulipas de 1999 a 2004, y durante meses, en el de Javier Duarte, gobernador de Veracruz de 2010 a 2016, ambos priistas defenestrados por su partido, se exigió su detención tras sus respectivas fugas.
En el caso del primero, por las acusaciones que lo relacionaban con el narcotráfico desde antes de ser gobernador, y en el segundo, por la corrupción, apropiación de recursos públicos, enriquecimiento inexplicable y robo maquinado y asociado.
En uno y otro, se daba por cancelada su detención. En el de Yarrington, por ser un tema viejo, y en el de Duarte, por ser actual con sus presuntas relaciones con el poder y financiamiento de campañas que, aseguraban, salpicaban a todos.
Y de ahí, acusaban, al gobierno del presidente Peña Nieto, las complicidades se daban por hechas y el encubrimiento por descontado.
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Morena y las tortas de tamal
En la columna Bajo Reserva, publicada en El Universal, indica que con una sanción en puerta de 5.5 millones de pesos contra su partido, el representante de Morena ante el Consejo General del INE, Horacio Duarte, se quejó de la excesiva fiscalización de la autoridad electoral, que hasta las “tortas de tamal” le contabiliza en sus gastos de campaña. No obstante, al parecer, ese es un problema que tienen todos los partidos. Sin embargo, según presume el INE, en el caso de la precampaña de la candidata de Morena al gobierno del Edomex, Delfina Gómez, la aspirante olvidó reportar algo más que unas tortas de tamal, se habla de 580 anuncios espectaculares, es decir el equivalente a miles y miles de guajolotas.
INAI ¿culto a la personalidad?
El proceso de sucesión de la presidenta del Inai, Ximena Puente de la Mora, está en su apogeo y no queda exento de detalles que dibujan al instituto. Aquí dos de ellos. Nos comentan que los comisionados del instituto acordaron no hablar sobre el relevo ni mucho menos del proceso interno, para, nos dicen, no provocar tensión en el pleno. Es decir, un pacto de silencio, en el pleno del órgano nacional de transparencia. Otra perla. Doña Ximena concluye hasta el próximo 15 de mayo su gestión como presidenta, pero aún con su investidura viajó a su natal Colima para asistir a la sesión solemne en el Congreso local donde la comisionada presidente del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos de Colima, Rocío Campos, rindió su informe de labores 2016. Pero antes inauguró el salón de plenos del citado instituto. Y ¿adivine cómo fue bautizado? Acertó. El inmueble lleva el nombre de “Doctora Ximena Puente de la Mora”.
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La columna Trascendió, publicada en Milenio, señala que autoridades penitenciarias de Guatemala aseguran que, luego de más de 48 horas de reclusión en la prisión militar de Matamoros, el ex gobernador de Veracruz Javier Duarte no ha recibido ninguna visita, ni siquiera la de Rodrigo Sandoval, quien se ostentó como su abogado y afirmó el domingo a la prensa que había hablado con él.
Lo cierto es que Duarte, el recluso número 27, no ha solicitado ningún tipo de atención especial y duerme, como el resto de los internos, en una cama de piedra.
Que ayer, el presidente Enrique Peña Nieto no pudo evitar la risa ante los gritos de los fotógrafos, quienes pedían sentarse a los asistentes a la toma de protesta de la Directiva 2017 del Congreso del Trabajo.
Y es que en su desesperación por tomar fotos del mandatario, los reporteros gráficos no se dieron cuenta de que a quienes exigían a gritos sentarse eran precisamente quienes en ese momento asumían el cargo ante el Presidente, que, sonriente, aclaró: “Ellos van a tomar protesta”… y solo así cesaron los gritos.
Que hoy martes los rectores de la UNAM y el ITAM, Enrique Graue y Arturo Fernández, respectivamente, se reunirán con la Junta de Coordinación Política del Senado para entregar sus observaciones sobre la Ley de Archivos, que aún se encuentra detenida debido a la falta de acuerdos.





