
En lo que va del año, 50 servidores públicos del ayuntamiento de Puebla han sido sancionados por la Contraloría, en su mayoría se trata de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (Ssptm); no hay altos mandos.
Así lo señaló, en entrevista, el titular de esa dependencia, Rodolfo Sánchez Corro, quien agregó que los involucrados son del personal operativo, aunque no precisó cuáles han sido las sanciones que se han aplicado, además de que hay otros procesos de investigación.
En ese sentido, dijo que la auditoría que se realiza al organismo Industrial de Abastos, mejor conocido como “Rastro” lleva un avance del 95 por ciento, por lo que en los próximos días se dará a conocer que el titular Julio Cesar García Ángeles.
Indicó que sólo se ha detectado observaciones administrativas, para las cuales se darán 15 días hábiles para que sean solventadas, pues en caso contrario se tomarían otras acciones.
Detalló que también hay una investigación en contra de la jefa del Departamento de Protección Animal, María Teresa Peral García, por presuntas anomalías durante su cargo del que renunció el 16 de noviembre, así como quejas de ciudadanos por maltrato a mascotas, independientemente de que haya renunciado.
Hay investigación en el OOSL
Sánchez Corro mencionó que si se encuentran elementos o información que señale a Peral García, podría hacerse acreedora a alguna de las cinco sanciones que establece la ley: la amonestación privada, la amonestación pública, la inhabilitación, la destitución o la sanción económica.
Finalmente, el funcionario municipal refirió que también hay una pesquisa en la administración del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL), pero –aclaró– no es porque presente irregularidades, sino como parte del programa anual de auditorías que realiza su dependencia a cargo.





