
Sheila Keetharuth, miembro de la Comisión de Investigación en Derechos Humanos de la ONU, afirmó en un reporte que desde 1991 las autoridades de Eritrea, ubicado en África, han cometido crímenes en contra de la humanidad.
El reporte presentado a la Asamblea General indica que el gobierno eritreo ha llevado a cabo encarcelamiento, esclavitud, desaparición forzada, persecución, secuestro y homicidio en contra de la población civil.
De acuerdo con Keetharuth, el gobierno local no ha podido juzgar los crímenes que el reporte compila: “No hay constitución, parlamento donde las leyes sean discutidas, decretadas y donde las preguntas de importancia nacional sean debatidas”.
Durante la presentación del reporte, la enviada especial aseguró que la población eritrea es la que entre todas las nacionalidades africanas, más busca asilo en Europa.
La enviada especial añadió que en Eritrea además, no hay libertad de prensa y la existencia de organismos no gubernamentales: “la población vive en miedo y el gobierno aún controla su vida diaria, haciendo que el goce de los derechos humanos y las libertades fundamentales por todos los eritreos sea una posibilidad remota”.



