El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, afirmó que, tras la muerte de Rubén Nemecio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, se disolvieron las alianzas que existían entre el CJNG y la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. Incluso, el CJNG estaría pasando por un proceso de fragmentación tras el fallecimiento de su líder.
Desde Palacio Nacional, informó que esta alianza generó una alerta para el gobierno federal en su momento, y se le dio un seguimiento riguroso por parte de distintas agencias hasta que se confirmó el fin del vínculo entre ambos grupos criminales.
Con ello, se identificó que dicha alianza entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y una facción de “Los Chapitos” implicó apoyo financiero y de personal. Esto por parte del CJNG hacia “Los Chapitos”, principalmente en el sur de Sinaloa.
Este vínculo se mantenía a través del líder principal del CJNG, tras seguimientos a los cárteles ya no se tiene identificado ningún otro vínculo desde el 22 de febrero de este año, con el operativo de su abatimiento. “Al momento no tenemos ningún indicio de que esto continúe. No lo descartamos, lo que me refiero ahorita es que al momento no tenemos un indicio que continúe”, señaló el secretario.
CJNG está fragmentado tras la muerte de “El Mencho”
García Harfuch informó que actualmente el CJNG no tiene una cabeza que lidere a todo el cártel, como pasó con “El Mencho”. En cambio, experimenta un proceso de fragmentación con líderes regionales, identificados por el gabinete de seguridad, y con territorios marcados. Incluso, afirmó que esto evitó un descontrol o violencia desmedida tras el fallecimiento de su líder.
Entre dichos líderes regionales se encuentra Juan Carlos Valencia González, alias “El R3”, hijastro de Nemesio Oseguera. De hecho, es considerado uno de los líderes regionales más fuertes del grupo criminal quien se encuentra en disputa por el control del cártel.
Por otro lado, el secretario señaló que, pese a las disputas internas y el fin de la alianza con el CJNG, el Cártel de Sinaloa sigue siendo uno de los cárteles más fuertes del país.
Desde el inicio de la administración, en Sinaloa se aseguraron más de 6 mil armas de fuego y se detuvieron a 2 mil 500 personas. Esto por delitos de alto impacto, que afectó directamente a las distintas facciones del Cártel de Sinaloa. Además, la facción de “Los Chapitos” redujo su capacidad de operación en Culiacán y sus alrededores.
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