Roberto Capuano Tripp, director de Olinia, informó que el modelo “Olinia Uno” se seguirá estudiando para implementar mejoras tras la presentación del prototipo, mientras se trabaja en el prototipo del “Olinia Dos”, el de carga. Por el momento, continúa en proceso la normativa para la circulación de este vehículo.
Desde Palacio Nacional, aseguró que cuando llegue el momento de su venta, se podrán ofrecer con distintas condiciones, como implementar aire acondicionado o no tenerlo, y otras características o mejoras que se adapten al usuario.
Cabe recordar que el “Olinia Uno” no es ni una moto ni un auto en las categorías existentes actualmente en México. En su lugar, se trata de un intermedio que no cumple con las características de las normativas actuales. Por ello, se está impulsando una nueva norma para que exista esta categoría de vehículo.
La norma se está homologando con ejemplos de otros países, como los NEV Neighborhood Electric Vehicle en Estados Unidos, la norma L6 y L7 en Europa, y los K cars en Japón. Esta categoría permitirá que Olinia, y cualquier otro jugador privado interesado, participe en el mercado de mini autos en México.
Olinia busca alianza con sector privado para ensamblaje
Informó que busca una alianza con el sector privado para el ensamblaje del mini auto eléctrico y acortar el tiempo de espera de su producción. Aunque, aún no hay una empresa con la que se haya firmado un acuerdo para su fabricación. La convocatoria sigue abierta para inversiones mixtas que permitan una producción rápida.
Recordó que la operación de este auto se tiene planeada a través de un programa mixto de empresas privadas. Se busca trabajar con compañías que ya tienen capacidad de producción en México, ya que el objetivo es producir el vehículo en el verano de 2027.
Señaló que el reto del Olinia es grande, ya que crear una línea de producción para el ensamblaje requiere de mucho tiempo. Para llevarlo a cabo en poco más de un año requiere trabajar con alguien que ya tenga experiencia y capacidad industrial. Por ello busca que estas empresas “hagan canchita” en su espacio de producción para aprovechar sus capacidades industriales.
Además, buscan que la planta esté en un lugar que tenga cercanía con los lugares donde se producen las autopartes. Por lo pronto la armadora de las baterías se quedará en Puebla, junto con el centro de diseño Kutsari.
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