Por Iván Juárez @IvanJuarezJPue director de Comunicación del @CCSJPuebla

Llevamos transcurridos poco más de sesenta días desde que fue declarada la suspensión de actividades no esenciales en el país y aún resta un trecho por recorrer en este aislamiento (in)voluntario. Sin embargo, hay millones de personas que sencillamente no pueden permanecer en el hogar y a diario buscan el sustento para sí y sus dependientes. Esto nos habla de que existen tantas posibilidades de nuevas realidades como formas de subsistir en nuestro país, ya ni si quiera imaginemos la situación a nivel mundial.

El planteamiento de la uniformidad sobre cómo habrá de enfrentar la sociedad los cambios impuestos por la presencia de este coronavirus, no corresponde a la realidad. Somos un país de desigualdades, por la tanto de múltiples realidades que día a día se construyen y modifican.

De acuerdo con el estudio “México justo: propuestas de políticas públicas para combatir la desigualdad” realizado por la organización Oxfam, nuestro país está dentro del 25% de las naciones con mayores niveles de desigualdad en el mundo. Los datos así lo revelan: el ingreso del 5% más pobre de México es igual al del 2% más pobre del mundo. Pero, el ingreso del 5% más rico de nuestros connacionales es similar al ingreso del 5% más rico en países desarrollados. Las 10 personas mexicanas más ricas, concentran la “riqueza” de 50 millones de pobres que viven dentro del mismo territorio.

Sigamos con la frialdad de los números. Uno de los principales indicadores de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), es la medición del ingreso promedio trimestral por hogar en deciles. Los deciles son una forma de clasificar a las familias según su nivel de ingresos. La ENIGH 2018 reportó que el ingreso promedio al día en los hogares de mayor poder adquisitivo en México ascendía a 1 mil 850 pesos, mientras que en los hogares más pobres apenas y alcanzó los 100 pesos diarios, es decir, 18 veces más.

Lo que hemos citado con brevedad forma parte solamente del ámbito económico. Las múltiples situaciones de desventaja a las que a diario se enfrentan millones presentan en muchos ámbitos. La desigualdad se da también por motivos de condición social, género, origen étnico, preferencia u orientación sexual, escolaridad, posición laboral, entre otros.

Hace unas semanas el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), presentó el análisis “La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV2 (COVID-19)”. El en documento son compartidas algunas de las previsiones sobre los efectos en el desarrollo social del país especialmente en la población con mayores índices de vulnerabilidad.

Las estimaciones hechas señalan que el total de personas en situación de pobreza por ingresos se estaría incrementando entre 8.9 y 9.8 millones de personas. Coneval recomienda elaborar políticas públicas para atender a las personas con ingreso medio y evitar así su migración a la pobreza ya que esta crisis definitivamente cambiará las condiciones de ingreso en millones de mexicanos.

De tal suerte que regresar a una nueva normalidad nos enfrentará a atmósferas rodeadas de desempleo, disminución del ingreso, estrés, alteraciones psicológicas y emocionales en personas y familias. No será nada fácil remar contra corriente. De ahí la necesidad de la empatía y de la solidaridad.

En México llevamos mucho tiempo esperando que el “ya merito” se concrete. Este país ya se enfrentaba a diversas dificultades económicas y sociales, tanto heredadas como creadas recientemente, por lo que esta pandemia sólo agudizo otras tantas crisis. Cada cabeza es un mundo y a su vez una realidad. En un país de tantos países, es imprescindible que todos los sectores que componen la sociedad construyan en consenso las mejores alternativas posibles para afrontar esta situación.

Que cada quien haga su parte hará la diferencia. Y sin en la nueva realidad propia no cabe la otredad, entonces, no entendimos nada.

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial del portal de noticias Ángulo 7.