Magistrados del TEEP decidirán el futuro del partido antorchista

Rodolfo Ruiz en su columna La Corte de los Milagros, publicada en E-consulta, indica que hacia finales de esta semana el pleno del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) estará discutiendo el proyecto de resolución del magistrado presidente Jesús Gerardo Saravia Rivera, sobre el recurso que promovió el Movimiento Antorchista Poblano en contra de la negativa del Instituto Electoral del Estado (IEE) de aprobar su registro como partido político estatal.

El asunto será sin duda polémico, ya que al interior del Tribunal parece no haber consenso sobre el sentido del fallo, y porque el principal obstáculo para que los antorchistas poblanos obtengan su registro como partido y puedan contender en los comicios locales de 2021 con candidatos propios, es el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta.

Los argumentos utilizados por una mayoría de consejeros del IEE para cancelar el proceso de registro de la agrupación antorchista son muy cuestionables, tanto que la sesión de Consejo General en la que aquello se aprobó tuvo que hacerse casi en lo oscurito, el miércoles 29 de enero de este año.

Por 5 votos a favor y 2 en contra, el Consejo General canceló el registro del Movimiento Antorchista Poblano, aduciendo que esta organización incumplió o violó los artículos 11 de la Ley General de Partidos Políticos y 32 del Código de Instituciones y Procesos Electorales del Estado de Puebla por no haber informado a la autoridad electoral, en enero del año pasado, de su intención de constituirse en partido político.

Lo extraño, por no decir absurdo, de esta decisión del IEE es que llegó tarde. Sí, muy tarde, prácticamente después de que la consejera presidenta provisional del organismo, Sofía Marisol Martínez Gorbea y la entonces directora de Prerrogativas y Partidos Políticos, Amalia Oswelia Varela Serrano, avalaron el cambio de nombre de la agrupación Podemos Puebla por Movimiento Antorchista Poblano.

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Gobiernos de la 4T, con alto riesgo de enfermar con el Covid–19

Fermín Alejandro García en su columna Cuitlatlán, publicada en La Jornada de Oriente, señala que el coronavirus llegó a México en un momento de alta vulnerabilidad para los gobiernos de Morena, pues en este año la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque sigue siendo alta, registra una fuerte caída que va de los 12 a los 19 puntos. Por tanto, las administraciones morenistas de la 4T–de los tres niveles– corren el riesgo de infectarse políticamente del Covid–19 si es que los sistemas de salud no logran estar a la altura de la pandemia, que apenas inicia, y frenar el pánico que empieza a inundar las redes sociales y se ha vuelto un tema de manipulación de los antilopezobradoristas.

La propagación del coronavirus llega en un momento crítico en que, por un lado el gobierno federal canceló el Seguro Popular por la enorme corrupción y deficiencias que caracterizaban a dicho sistema, y por otro lado, no acaba de arrancar el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), que es la estrategia para atender a la población sin seguridad social.

Puebla se encuentra entre los estados en que el Insabi ha tenido un lento y complicado arranque, de tal manera que en muchos de los nosocomios y clínicas en que opera dicho sistema existe una fuerte carencia de médicos especialistas y de fármacos. Por ejemplo, el Hospital General Norte ha carecido de un galeno internista por varios meses y su número de cirujanos se ha reducido drásticamente. Sin contar que se ha agudizado la falta de medicinas.

Una situación preocupante si se parte que Puebla es uno de los estados –con 6 diagnósticos positivos– con más casos de contagios de Covid–19 en el país.

México se encuentra en la fase 1 de la pandemia, que es la presencia de muy pocos enfermos y todos por importación, es decir son personas que en el extranjero se volvieron portadores del virus. Sin embargo, se estima que en unos 15 o 20 días se podría llegar a la fase de contagios comunitarios, y luego al nivel tres en que habría un fuerte repunte –que podría ser de miles– de enfermos con este problema que de China se propagó al mundo.

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Una crisis muy grave y un presidente chiquito

Arturo Rueda en su columna Tiempos de Nigromante, publicada Diario Cambio, indica que el lunes pasado, diez amigos poblanos aterrizaron en el aeropuerto Benito Juárez de la CDMX y dieron por terminado un exitoso viaje turístico por Europa, donde visitaron capitales como Madrid, Ámsterdam, Bruselas y París. Salieron el 27 de febrero y regresaron el 9 de marzo.

Ya en su ciudad, besaron a sus novias, abrazaron a sus familiares, repartieron regalos a sus amigos, contaron anécdotas en el clásico cafecito godín, y en suma, hicieron su vida normal en sus trabajos y sus casas.

El miércoles, a uno de ellos le fue detectada una tos seca propia del COVID-19, y tomando en cuenta su reciente regreso de Europa, sus jefes lo enviaron al ISSSTEP para hacerse pruebas del virus de la pandemia. Ahí lo tuvieron diez horas, entre prueba y prueba, hasta que le dijeron que no, que no tenía nada.

Muy contento, el joven poblano se fue a festejar con sus amigos, su novia, su familia, con unas buenas cervezas y alitas en un conocido restaurante de cervezas y alitas.

Ayer por la mañana, ya en su centro de trabajo en el gobierno estatal, le fue notificado que siempre sí, que es portador del virus COVID-19 o SARS 2, por lo que Salud estatal colocó al joven como el caso número 2 en Puebla, este sí con toda la sintomatología y capacidad de contagio.

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