“Cuerpos sonoros”, una experiencia del poder sensible de la música
“Cuerpos sonoros”, una experiencia del poder sensible de la música. Foto: Especial

A través de siete piezas, en las que el piano alternará con el cello, el violín, la flauta y la danza, Víctor Martínez Lima ofrecerá una experiencia del poder sensible de la música en “Cuerpos sonoros”, concierto que tendrá lugar este miércoles 19 de febrero en la Capilla del Arte de la Udlap.

Como es costumbre en las presentaciones de este joven pianista poblano, entre cada composición, él hará breves intervenciones para exponer cómo los autores de cada composición –entre ellos, Mozart, Bazelaire y Grieg– conjugan magistralmente melodía y armonía para poner en escena diversos “cuerpos sonoros”, capaces de cautivar afectivamente a la audiencia.

En entrevista desde su casa y estudio, en Puebla capital, nos explicó que la idea de este tipo de conciertos es que, a partir de un enfoque didáctico, una audiencia amplia, y no sólo los iniciados, puedan comprender por qué y cómo nos afecta la música.

Señaló que, por influencia de la cultura de masas, la mayoría de las personas sin formación musical centran su atención en las melodías, sin atender la importancia fundamental de las estructuras armónicas, que configuran los estados de ánimo

“La armonía es como el narrador en los cuentos, es lo que conduce a la melodía, que sería la historia. En la armonía, se dan los rasgos estructurales de la historia”, planteó.

Pianista Víctor Martínez
Víctor Martínez Lima

Ejemplificó este punto con la primera pieza de su programa, la Sonata para piano número 8 en La menor, de Wolfgang Amadeus Mozart, quien a la par de una melodía dulce, va desarrollando un interesante juego armónico que, contrario a la clásica estructura tensión-distensión, crea un espacio de tensión constante e irresuelta.

La música, entonces, no produce el conocido efecto de explosión brillante y alegre, sino la imagen de una implosión, un “nudo en la garganta”, que sólo alcanza a ser indicio de una emoción contenida.

En este espacio, que el pianista describe como un “hueco”, la obra hace presente a un cuerpo, que no es el vivaz y ágil con el que suele asociarse al genio vienés, sino que está en duelo por una ausencia, a lo cual intentará sobreponerse durante el primer movimiento.

Quizá esté demás decir que Mozart escribió esta breve sonata, una de sus dos únicas en tono menor, justo durante su estancia en París en el verano de 1778, lejos de su natal Viena, donde su madre acababa de morir.

Danza y música relatan la historia de un cuerpo

Por otra parte, Reencuentro, pieza de la autoría de Martínez Lima, está acompañada de un performance dancístico y poético de la bailarina Fátima Morales Hernández.

La composición, de un solo movimiento, está concebida para relatar la historia de un cuerpo en incertidumbre y agobio ante la disyuntiva de conservar un estilo de vida o emprender el arduo camino de formarse en la disciplina de la danza profesional. 

Aquí la melodía y armonía giran en torno a la bailarina, cuya destreza artística hace presente un cuerpo otro, en cuyas figuras, tensiones y distensiones, podemos ver el recorrido que va de la vacilación al reencuentro con sí mismo. 

Completan el programa piezas de reconocidos músicos: Suite Francesa, op. 114, para cello y piano, de Paul Bazelaire; Fantasía pastoral húngara, op. 26, de Franz Doppler; Fantasía sobre temas de La Traviata –de Giuseppe Verdi–, de  Giulio Briccialdi; Sonata 1 en La menor, de Edvard Grieg, así como Nostalgia, de José Sabre Marroquín. 

Los músicos que irán acompañando al pianista, según lo requiera cada composición, son Perla del Rocío Fernández López (violín), Anahí Rocha Soriano (cello) y Erik Salas Terán (flauta).

La cita es a las 19:30 horas en la calle 2 Norte, número 6, Centro Histórico de Puebla capital. El acceso es libre, pero la administración recomienda llegar con anticipación, pues el cupo es limitado