Encuestas malditas

Rodolfo Ruiz en su columna La Corte de los Milagros, publicada en E-consulta, indica que al gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta le sigue yendo mal en las encuestas, y no me refiero sólo a la de Arias Consultores que lo mando al sótano como el peor de los mandatorios estatales del país.

Otros dos estudios recientes lo ubican como uno de los gobernadores peor evaluados o con calificaciones reprobatorias.

En su medición del 9 de febrero, la empresa Massive Caller lo manda al lugar de 29 de 32, sólo superado por Jaime Rodríguez de Nuevo León, Cuauhtémoc Blanco de Morelos y Silvano Aureoles de Michoacán, que en el ranking ocupan las posiciones 32, 31 y 30 respectivamente.

Según el mismo sondeo telefónico a una muestra nacional de mil entrevistados, Puebla ocupa el lugar 30 con mayor percepción de inseguridad y la posición 28 en cuanto a confianza hacia el gobernador.

En la investigación de México Elige, Barbosa no queda en último lugar, sino en la posición 27 de 32, con una aprobación de apenas 34.4%.

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La guerra que destroza al Ayuntamiento

Enrique Núñez en su columna Contracara, publicada en Intolerancia Diario, señala que al parecer el llamado G7 por fin topó con pared. Ante los arrebatos y las declaraciones de descredito constante a la administración municipal, la secretaria de Movilidad, Alejandra Rubio, tomó el toro por los cuernos y decidió presentar tres denuncias, una de ellas penal en contra de dos de los regidores morenistas que previamente le acusaron de tener familiares en el negocio de los bolardos.

La secretaria, quien se dice víctima de violencia política de género, exige que se demuestre con documentos que la colocación de bolardos y macetones en las calles de la ciudad, una medida por demás controversial y que desde este espacio hemos cuestionado severamente, ha sido un negocio para ella y/o su familia.

Más allá de filias y fobias, es claro que la exigencia de la secretaria de Movilidad se encuentra dentro de sus derechos, el que acusa está obligado a probar los señalamientos. Sin embargo en el fondo tanto las acusaciones en su contra como las denuncias interpuestas contra los regidores morenistas, Libertad Aguirre Junco y José Luis González Acosta son muestras de la guerra intestina que vive el Ayuntamiento capitalino desde el arranque de la administración de Claudia Rivera.

Una ofensiva que la misma tarde de ayer lunes tuvo otro enfrentamiento. Regidores de oposición como la priista Silvia Tanús, el panista Enrique “El Huevo” Guevara Montiel y el morenista Edson Armando Cortés hicieron pública su posición y anunciaron que se solidarizaban con Aguirre Junco y González Acosta al grado que han solicitado a la Contraloría municipal que investigue a Alejandra Rubio.

Así que este capítulo, aún presentará muchos baches más, antes de llegar al desenlace.

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Se reúnen Escobedo y García Almaguer para llevarse del PAN a los morenovallistas

Fermín Alejandro García en su columna Cuitlatlán, publicada en La Jornada de Oriente, indica que el panista Salvador Escobedo Zoletto y el diputado local Marcelo García Almaguer fueron vistos ayer –frente a un desayuno típico de la Sierra Norte– hablando sobre la perspectiva del proceso electoral del próximo año, en lo que parece ser un esfuerzo de encaminar a importantes cuadros del morenovallismo a una opción política fuera del PAN.

Si algo une a ambos personajes, es que los dos se confrontaron con la actual presidenta del PAN, Genoveva Huerta Villegas, como parte del extravío de la dirigente que no sabe darle rumbo y proyecto al albiazul. Por esa razón Escobedo renunció la secretaría general del partido a nivel estatal y García Almaguer abandonó esta fuerza política, luego de que fue reprendido cuando era coordinador parlamentario. El primero dejó el cargo en marzo de 2019 y el segundo, un mes antes.

La importancia de que ayer ambos personajes se hayan reunido en el restaurante Cuetzalan Mío de Angelópolis, es que Escobedo –quien ejerce un cacicazgo en el PAN de Atlixco– es alguien que conoce los padrones de militantes panistas y en particular, los cuadros de morenovallistas, que no siempre eran miembros del albiazul. Su estadía en la dirigencia de Acción Nacional fue una disposición directa de Martha Erika Alonso Hidalgo, cuando ella era la jefa política del partido de derecha.

Y Marcelo García Almaguer está buscando construir una candidatura ciudadana, ya sea en torno a su persona, la de Fernando Manzanilla Prieto –quien no hace mucho se fue de la Secretaría de Gobernación estatal– o de cualquier otro personaje, que permita reagrupar a los morenovallistas y núcleos del electorado que no comulgan con Morena o la llamada 4T.

Lo relevante de este encentro es que sirve para observar que la crisis del PAN poblano no ha tocado fondo y amenaza con agravarse.

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El capitán Narciso hunde barco en Seguridad Pública

Alejandro Mondragón en su columna Al Portador, publicada en Status Puebla, señala que mucho tendrá que resolver en los próximos días el secretario de Seguridad Pública de Puebla, Idelfonso Amézaga para responder al reclamo social contra la delincuencia.

Para empezar tendría que revisar el actuar de su recomendado y subordinado, el marino Narciso Peña Cortés, responsable de la Policía Estatal Preventiva.

En lugar de conducir el mismo barco de su jefe, el vicealmirante Amézaga, el capitán anda metido más en el campo de Golf, mientras los suyos hacen sus desmadres.

El cuerpo más robusto de la Seguridad Pública debería ser la Policía Estatal Preventiva, pero ya no son un secreto los yerros que el capitán Peña Cortés ha cometido y todos parecen ignorar.

Primero uno de sus escoltas del capitán Peña Cortés, de nombre Yonni Martín fue detenido en estado ebriedad, conduciendo un vehículo particular, pero el marino sacó sus credenciales oficiales para intentar salir bien librado del alcoholímetro.

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Busca Manzanilla ir por el PES

Valentín Varillas en su columna La Tempestad, publicada en Status Puebla, indica que Fernando Manzanilla jura que su proyecto político va en serio y explora ya la posibilidad de ir como candidato a la alcaldía por el partido que representa en la cámara baja del Congreso de la Unión: Partido Encuentro Social.

La estrategia consiste en convencer a la dirigencia nacional de este instituto político de que, en el caso concreto de Puebla, no vayan en coalición con Morena, para competir solos por la presidencia municipal de la capital.

Y en esta lógica, ya ha empezado a diseñar una ruta crítica que pasa por enfocar su trabajo político en el tema electoral, con lo que queda de su equipo de incondicionales de mayor confianza.

El primero de ellos, el ex priista Francisco Ramos.

Quien fuera subsecretario de gobernación en el período interino de Guillermo Pacheco Pulido, es el principal responsable de tratar de sumar a antiguos aliados insertados en diferentes fuerzas políticas, a la operación electoral a favor de su jefe.

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Para cerrar el affaire Manzanilla

Arturo Rueda en su columna Tiempos de Nigromante, publicada Diario Cambio, señala que al gobernador Barbosa le queda duda de si los chats entre Bro Euk y Bro Fer en los que complotan en su contra para lanzar campañas negras en redes sociales son auténticos o no, pero de lo que no tiene duda es que su estilo de hacer política terminó chocando con el estilo de hacer política de Fernando Manzanilla Prieto, su ex secretario de Gobernación, a quien no duda echarle en cara en “dos de las tres que estuvo al frente de esa secretaría, me las debe a mí”.

En entrevista libérrima en Juego de Troles, el gobernador terminar con cerrar su relación tormentosa con Fernando Manzanilla, previo deseo expresado en voz alta de que espera “no haya cometido actos de corrupción” ahora que la Función Pública realiza una auditoría a Gobernación.

“El estilo de él no correspondía al estilo de este gobierno, de tres veces que ha sido dos secretario general de gobierno y una de gobernación, me debe dos a mí, su estilo de Fernando no es el que corresponde a un gobierno de este momento, es un hombre respetuoso, se lleva con mi familia, bueno no hemos platicado (…) yo espero que no, estoy seguro que no (está involucrado en corrupción)”, declaró.

—¿Cuándo hablas de estilo, a qué te refieres, a fifí, a autoritario, hablas de muy egocéntrico, a qué te refieres?—, pregunté.

—Yo creo que de tipo de hacer política, yo soy muy territorial, muy de abajo, no esperaba que fuera un gobernador que se mete en todo, mi estilo es estar muy pegado a las acciones de gobierno.

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