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Agradecimiento INE

¿Los mexicanos somos más resistentes al arsénico?

Después de los datos mostrados por la revista publicada por la Unión de Consumidores (Consumers Union) en EE. UU. (1), Consumer Reports, sobre los altos niveles de arsénico en el agua embotellada de la marca Peñafiel, al parecer la empresa decidió parar su producción por un tiempo. Cabe mencionar que este metal pesado se encontró en niveles 200% más altos que lo permitido, pues de las 0.010 ppm permitidas en nuestro país vecino del norte, se encontraron 0.0211 ppm (2), algo curioso es que en México el nivel permitido de arsénico fue de 0.025 ppm desde el 2005, esto de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994 y actualizado a 0.010 ppm en el 2015 de acuerdo con la NOM-127-SSA1-2015 (3). O sea ¿A los mexicanos no nos afectaba o somos más resistentes al arsénico? ¿Cuál es la importancia de regular los niveles de este metal pesado?

En el portal de la OMS se describe al arsénico como una de las 10 principales sustancias químicas que amenazan la salud pública, estando íntimamente ligado a cáncer, lesiones cutáneas, problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes, sin que hasta la fecha exista un tratamiento contra la intoxicación con arsénico. Las principales fuentes por las que llega al contacto humano son el agua, los cultivos y alimentos preparados con aguas, siendo Argentina, Bangladesh, Chile, China, la India, México y los Estados Unidos de América los países que presentan los niveles más altos de arsénico inorgánico en aguas subterráneas contaminadas y la principal causa de contaminación son la minería y ciertos procesos industriales. De ahí la importancia de mejorar la calidad del agua, pues en términos de consumo, la OMS sugiere que la concentración de arsénico en el agua potable sea de 10 μg/l (0.010 ppm) (4), es decir, en México el nivel de arsénico permitido era 2.5 veces más alto (25 μg/l) hasta hace 3 años, que el recomendado por la OMS.

Para el caso de México, de acuerdo con un artículo publicado por Fisher y colaboradores en la revista Journal of Public Health Policy (5), las características geológicas del país (como la presencia de volcanes activos, su sistema rocoso e hidrotérmico) permiten una contaminación natural de las aguas del subsuelo, sin embargo, la sobreexplotación humana y la evaporación de los mantos acuíferos provocan una mayor acumulación del arsénico en el agua. Los autores resaltan que actualmente México no cuenta con información suficiente sobre los niveles de arsénico en el agua de cada uno de los estados. La información que se tiene hasta ahora es para Chihuahua, Coahuila, Durango y Sonora, cuyos niveles varían de 7 a 600 μg/l. En otros nueve estados como Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo y Zacatecas, se han reportado niveles por encima de lo permitido por la NOM, mientras que se carece de información del resto de los estados. La estimación de personas expuestas a nivel nacional a niveles de arsénico superiores a los admisibles va de 400 mil a 2 millones.

¿Cómo llega el arsénico a nuestro organismo?

Pues este metal se absorbe principalmente en el intestino delgado después de ser ingerido, aunque también puede existir una mínima absorción a través de la piel, una vez que entra a nuestras células el arsénico se vuelve tóxico, ya que impide la actividad de casi 200 enzimas necesarias para la correcta actividad metabólica de la célula, especialmente aquellas que involucran vías energéticas y de reparación de ADN (6), de ahí que esté altamente involucrado con procesos cancerígenos, incluso la International Agency for Research on Cancer lo considera dentro del Grupo 1 de carcinógenos en humanos (7).

Por otra parte, una de las etapas críticas que requiere de un correcto metabolismo y de una adecuada replicación y reparación del ADN es la etapa del desarrollo embrionario, por lo que el consumo de agua y alimentos contaminados con arsénico por mujeres embarazadas podría dañar no solo la salud de la madre si no la del futuro ser que viene en camino. Uno de los estudios recientes enfocados en mujeres gestantes de México y particularmente de Durango, es el realizado por Laine y colaboradores (8), en este estudio se encontró que las mujeres estuvieron expuestas a niveles que van de los 0.5 a 235 μg /l de arsénico en el agua potable durante su embarazo (en promedio 25 μg /l) y que los mayores niveles de arsénico y sus metabolitos en orina se asociaron con menor edad gestacional, baja talla y peso al nacer, disminución del peso de la placenta (principal órgano encargado de la respiración, nutrición y excreción del feto durante su desarrollo). Las consecuencias posteriores en los niños aún no se han descrito en esta población.

Además, se considera que la ingesta de arsénico orgánico es mayor en alimentos sólidos que de líquidos, ya que puede entrar a la cadena alimenticia mediante la absorción por las plantas de compuestos utilizados en agricultura (fertilizantes o pesticidas) o bien cuando ingerimos comida de mar. Una dieta rica en nutrientes como antioxidantes, vitaminas, minerales, proteínas y carotenoides podría contrarrestar los efectos tóxicos del arsénico. Mientras que algunos factores como el tabaco, el alcohol y la edad podrían aumentar la toxicidad (9).

Es necesario hacer conciencia sobre las implicaciones del consumo y uso del agua contaminada (y no solamente del agua Peñafiel) sobre la salud y sus consecuencias sociales y económicas. Así como fortalecer la investigación epidemiológica que permita conocer la realidad sobre los niveles de arsénico y sus consecuencias en la salud así como fomentar prácticas y tecnologías que disminuyan los niveles de arsénico en agua. Y lo más importante e inmediato, sería que los organismos gubernamentales encargados de proteger la salud de los ciudadanos apliquen las recomendaciones de la OMS, respecto a los niveles permisibles de este veneno silencioso. Y que exista una adecuada aplicación de la norma.

Referencias

  1. https://advocacy.consumerreports.org/
  2. https://www.consumerreports.org/arsenic-in-food/fda-has-known-of-high-arsenic-levels-in-keurig-dr-pepper-penafiel-bottled-mineral-water/
  3. http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5420977&fecha=22/12/2015
  4.  http://apps.who.int/mediacentre/factsheets/fs372/es/index.html
    https://link.springer.com/article/10.1057%2Fs41271-017-0087-7
  5. https://pmj.bmj.com/content/79/933/391
  6. https://monographs.iarc.fr/
  7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4314242/pdf/ehp.1307476.pdf
  8. https://link.springer.com/article/10.1007/s12011-019-01691-w

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial del portal de noticias Ángulo 7.

Sobre María Evelina Torres García

María Evelina Torres García
Licenciada en Biomedicina por la BUAP. Maestra en Ciencias con especialidad en Neurobiología por la UNAM. Candidata a Doctora en Ciencias Biomédicas. Futura usuaria de la Estadística (UV) y divulgadora de la neurociencia. Docente universitaria en la ciudad de Xalapa.
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