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Matar asaltantes: ilegal ¿pero legítimo?

Opiniones encontradas se escuchan cuando se suscitan linchamientos o aparecen justicieros como el de la carretera México–Toluca.

El lunes en un autobús que efectuaba una corrida de San Mateo Atenco a la Ciudad de México, cuatro tipos se metieron a asaltar con cuchillo y una pistola hechiza, amedrentaron a los pasajeros y los robaron.

Los hechos posteriores ocurrieron más o menos así: un individuo sacó una pistola y le disparó un tiro a cada uno de los asaltantes mientras salían del autobús, los remató en el piso a la vera de la autopista; recuperó los objetos robados y les dijo a los pasajeros que tomaran lo suyo; ordenó al chofer que avanzara y se bajó más adelante, perdiéndose en el bosque.

¿Qué se puede comentar de esto?

1. Seguramente han escuchado posturas públicas de este tipo: “la participación ciudadana es importante para las tareas de la seguridad”, ergo los ciudadanos y el gobierno son responsables de los ajusticiamientos, pues no han creado las condiciones para evitarlos y mucho menos los ciudadanos han apoyado a las policías, en la medida de sus posibilidades, para detener a los delincuentes o prevenir los ilícitos y faltas administrativas.

2. Por otra parte, cuando suceden estos hechos de justicia por propia mano, siempre se escucha: es que el gobierno no hace nada, dando a entender que el responsable por lo tanto es él.

3. La situación se ha entrampado pues cuando se trata de cuestionar a los gobiernos o de pedir espacios de participación en instancias colegiadas muchos ciudadanos se anotan, sin embargo, cuando se señalan responsabilidades pues sólo dicen es el gobierno. Además, han creado un ambiente en contra de la acción gubernamental en seguridad, las más de las veces con interés político partidista.

La relación ciudadanos – gobierno no puede continuar así, o se hace frente común para cambiar lo anterior y con la debida corresponsabilidad se trabaja en la seguridad ciudadana y no sólo en el discurso, o se le deja al gobierno hacer su función de seguridad pública para que cuando sucedan situaciones como la de la carretera a México – Toluca, puedan responsabilizarlo de la inacción para evitarlo.

El escritor José Saramago expresó: “Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”.

@EGAnguiano

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial del portal de noticias Ángulo 7.

Sobre Eduardo García Anguiano

Eduardo García Anguiano
Eduardo García Anguiano * Sociólogo y Maestro en Administración Pública. Ha laborado en el gobierno federal y en gobiernos locales en áreas de gobierno y seguridad. Ha sido profesor en la Universidad de las Américas y del Instituto Técnico de Formación Policial del DF. Actualmente es profesor de Maestría en Seguridad Pública.
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