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Gali y Alcalá, víctimas de la guerra sucia de sus equipos

Rodolfo Ruiz/La Corte de los Milagros/e-consulta

La contienda por la gubernatura de Puebla ha entrado en un callejón sin salida, en una cloaca que Blanca Alcalá Ruiz y José Antonio Gali Fayad quisieron evitar para no exponer a sus familias, pero en la que hoy están metidos como consecuencia de las campañas negras lanzadas por sus estrategas y operadores electorales.

Uno y otro se culpan de lanzar la primera piedra, pero lo cierto es que el detonante de estas mutuas acusaciones de enriquecimiento ilícito, acumulación de bienes no declarados, corrupción y simulación, fueron las supuestas “investigaciones periodísticas” en torno a la gasolinería de Blanca Alcalá y la constructora de la que es socia mayoritaria, dueña de edificios, casas y terrenos que no figuran en la declaración 3 de 3 que presentó al arrancar su campaña.

El revire de estos ataques se dio el miércoles y jueves en La Jornada y el viernes en Reforma con notas carentes de rigor periodístico sobre los restaurantes y bares de Gali Fayad y sus hijos, y el notable crecimiento de su fortuna a raíz de su nombramiento como secretario de Infraestructura del gobernador Rafael Moreno Valle.

La acción emprendida este domingo por Blanca Alcalá en la que —además de salir al paso de las acusaciones que hasta ahora le han lanzado y otras que, según ella, están por venir en contra de su esposo, madre y hermanos— emplaza a su contrincante de la coalición Sigamos Adelante a presentar su declaración 3 de 3 sin escudarse en declaraciones patrimoniales anteriores, a abrir las puertas de sus casas para que se contrasten las formas de vivir de uno y otro, y a someterse a la prueba del antidoping incluyendo a los integrantes de su núcleo familiar, sin duda cambiará el curso de la contienda en las cinco semanas que faltan para los comicios.

De entrada por que ahora José Antonio Gali tendrá que aclarar —ante los abiertos señalamientos de su contendiente de poseer departamentos en Miami y Acapulco, casas en el Centro Histórico y penthouse a nombre de sus hijos en los fraccionamientos Palmas y La Vista, y un jet privado, así como restaurantes, antros, centros y plazas comerciales— que su patrimonio personal y familiar es bien habido.

Lo ideal habría sido que Blanca Alcalá mostrará las pruebas de sus dichos sobre la riqueza patrimonial de la familia Gali López o que en la conferencia de prensa ella misma aceptara responder las dudas que existen en torno a su gasolinería y constructora.

Si uno y otro de veras están comprometidos con la transparencia y la rendición de cuentas, es necesario que lo demuestren abriéndose a los propios medios para que aclaren o justifiquen sus supuestas e inexplicables fortunas.

No se vale tirar la piedra y esconder la mano o que todas las denuncias de corrupción o de enriquecimiento ilícito se queden en el plano mediático o como anécdotas de campaña electoral.

Si el candidato de la coalición Sigamos Adelante quiere ganar los comicios del 5 de junio y no perder la ventaja que distintas encuestadoras le dan, no puede evadir el reto lanzado por su adversaria, y al que seguramente se sumarán otros candidatos y candidatas a la gubernatura de aquí al 12 de mayo en que se llevará cabo el debate organizado por el Instituto Electoral del Estado.

Si Alcalá quiere mantener su imagen de política blanca y honesta también debe explicar lo que hasta ahora no ha querido explicar de manera abierta y franca.

Personalmente creo que los estrategas de Gali se equivocaron. En lugar de administrar la ventaja que ya tenían, se dedicaron a dañar la imagen y reputación pública de la abanderada del PRI, sin reparar que ésta se crecería ante la adversidad o que aparato federal saldría en su rescate.

El problema es que las consecuencias no las pagan ellos, sino el propio Gali que a estas alturas ya debería entender que personajes como el senador Javier Lozano Alarcón; el delegado del CEN del PAN, Marcelo García Almaguer; y su nuevo coordinador electoral, el ex gobernador de Sonora Guillermo Padrés, no sólo le restan sino que lo meten en conflictos y en campañas de guerra sucia que nunca ha querido emprender.

Para mayor información:http://archivo.e-consulta.com/blogs/corte/?p=8134

 

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