Inicio » Columnistas » Por Soleares » Valsequillo: balcón del diablo

Valsequillo: balcón del diablo

Por Jesús Manuel Hernández

Aunque parezca de broma, Rafael Moreno Valle y Mario Marín Torres, a través de Javier García Ramírez, tenían un común denominador: ambos querían hacer de Valsequillo el mejor negocio inmobiliario de américa latina. Y ambos fracasaron en el intento.

Desde su paso por la Secretaría de Finanzas, el entonces responsable del área, Moreno Valle, mandó a elaborar los estudios a una e presa de Estados Unidos para soportar la viabilidad de una fuerte inversión mixta, federal, estatal y privada a fin de poder detonar la zona como la primera ciudad verde del continente.

Su alcance era superior a cualquiera de las inversiones consideradas entonces las más exitosas en California.

Los primeros estudios fueron el soporte de una buena parte de la campaña de Moreno Valle para suceder a Melquíades Morales Flores. Muchos se animaron ante la oferta de participar en el mercado inmobiliario.

Al paso de los años y con la frustración de la candidatura, el grupo de Mario Marín buscó detonar el llamado Puerto Aura, donde se construiría un malecón, club de vela, zonas residenciales, centros de convenciones, hoteles, restaurantes, etc. Así lo comentaba Pedro Galván, responsable entonces del proyecto que pretendía una inversión de más de 8 mil 300 millones de pesos, en una superficie cercana a las 10 mil 500 hectáreas.

El plan inmobiliario, concebido por Moreno Valle y refrendado por Marín Torres, suponía captar el crecimiento residencial de Puebla en las siguientes cinco décadas.

Muchos políticos y empresarios cuyo común denominador era la complicidad en los negocios, invirtieron en Valsequillo, otros ya tenían terrenos suficientes para entrar en el mercado especulativo.

Incluso hubo ofertas de inversión de grupos alemanes, de Sajonia, para aplicar tecnología de punta en los trabajos de limpieza del lago.

Hace seis años el candidato Moreno Valle terminó por animar a sus seguidores, los empresarios panistas, poniéndoles por delante dentro de sus prioridades el saneamiento y revitalización de la región. Se apostaron a ese gran negocio y le apostaron a la campaña de Rafael con el partido por delante.

¿Quiénes fueron? No es necesario enumerarlos. Todos los conocen, a los del PAN y por supuesto también a los del PRI.

Curiosidades de la política poblana. Mucho ruido y pocas nueces, en público los ataques, en privado los negocios. Algo así como asomarse al “Balcón del Diablo”, nombre antiguo de la barranca de Valsequillo.

O por lo menos así me lo parece. 

losperiodistas.com.mx@gmail.com

 

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial del portal de noticias Ángulo 7. 

Sobre admin

x

Check Also

La paja y la viga

Desde el pasado fin de semana algunos políticos locales han empezado a mostrar su inconformidad ...

¿Quién solapó acciones en Triángulo Rojo?

Entre más se intenta ocultar la complicidad de autoridades poblanas con el tráfico del combustible ...